La movilización de la izquierda israelí ante las próximas elecciones sigue ampliándose. A los vuelos organizados para la jornada electoral y a los encuentros académicos previstos para ese mismo día se suma ahora la actividad dirigida a aumentar la participación en las urnas de la sociedad árabe y de otros sectores de la población israelí.
El New Israel Fund financia a diversas organizaciones que promueven el voto entre grupos de la sociedad israelí que, por lo general, respaldan a la oposición. En 2025, por ejemplo, el fondo entregó más de ₪1 000 000 a “Qadaya”, una organización cuya actividad se concentra por completo en fomentar la participación electoral dentro del sector árabe.
La financiación se extiende a otras entidades con objetivos similares. El movimiento juvenil de “Qadaya” recibió $30 000, mientras que “Bimkom” obtuvo $200 000, “Zazim” recibió $80 000 y “AJEEC”, $400 000.
El New Israel Fund también desarrolla iniciativas entre los inmigrantes procedentes de Ucrania que han llegado a Israel durante los últimos años. Como parte de esa actividad, transfirió $100 000 a “Israel Shelanu”, organización que trabaja con la población inmigrante ucraniana.
Gilad Ach, presidente de “Ad Kan”, solicitó ante esta situación la intervención del presidente del Comité Electoral Central, el juez del Tribunal Supremo Noam Sohlberg. Según Ach, las actividades del New Israel Fund constituyen una injerencia electoral por parte de una organización estadounidense que recauda fondos entre judíos de Estados Unidos.
Por su parte, el New Israel Fund respondió: “El fondo trabaja para permitir que todos los ciudadanos y ciudadanas ejerzan su derecho a elegir y ser elegidos, y seguiremos actuando para hacerlo posible”.






