Yaakov Schenkman, historiador especializado en la historia de Safed (Tzfat), denunció que el puesto de avanzada número 7 del grupo clandestino Irgún (Etzel/IZL), ubicado en las afueras de la ciudad, fue objeto de actos de vandalismo. Según relató, durante una visita reciente encontró la bandera israelí arrancada, la puerta de acceso destruida y el interior del lugar cubierto de basura.
En declaraciones a Arutz Sheva-Israel National News, Schenkman explicó que había viajado a Safed para participar en una ceremonia conmemorativa por el 90.º aniversario del asesinato de la familia Unger —un padre y sus tres hijos— durante los disturbios de 1936. Tras el acto, se dirigió al puesto del Irgún situado junto al callejón por el que, según explicó, ingresó la célula que asesinó a la familia. También señaló que el puesto se encuentra sobre el cementerio militar, en una zona donde combatieron integrantes de esa organización.
El historiador afirmó que durante años ha llevado a grupos de jóvenes al lugar para explicar las batallas libradas allí y recordar a los combatientes del Irgún que defendieron Safed. Recordó que antes realizaba esas visitas junto a Meir Hameiri, muerto posteriormente, quien había formado parte del Irgún en 1948. Según Schenkman, Hameiri relataba a los estudiantes la historia del puesto, los ataques procedentes de las aldeas durante la Revuelta Árabe y las mejoras realizadas en la posición en 1948 para la defensa de la ciudad. Añadió que, tras la muerte de Hameiri, sus hijas y otros familiares continuaron transmitiendo esa historia a los visitantes.
Al regresar el domingo, Schenkman aseguró que encontró el lugar muy deteriorado. Explicó que donde antes había un cartel conmemorativo del Irgún, una bandera israelí, postes y una cadena de hierro que delimitaba el sitio, ahora solo quedaban daños y señales de abandono.
De acuerdo con su relato, la bandera había sido arrancada, la puerta fue desprendida junto con sus bisagras y el puesto había sido completamente vandalizado. Además, indicó que los responsables dejaron una gran cantidad de basura en el interior.
Schenkman sostuvo que no es la primera vez que se producen daños contra sitios patrimoniales de la zona. Como ejemplo, mencionó actos de vandalismo anteriores contra placas conmemorativas, entre ellas una dedicada al rabino Heller, a quien atribuyó haber permitido que los habitantes de Safed participaran en trabajos de fortificación durante el Shabat. En su opinión, los autores de estos hechos no son residentes de la ciudad, sino visitantes.
“Hay gente que luchó por Safed y salvó la ciudad”, subrayó.
Tras comprobar el estado del puesto, Schenkman anunció que planea comunicarse con el municipio de Safed para solicitar un refuerzo de la seguridad y de la vigilancia en el lugar.
“Esto es como ofender hoy la memoria de los soldados caídos. Es indignante. Quienes hicieron esto deben ser castigados con severidad, para que sirva de escarmiento.”






