El festival Yalla Ba’Galil, programado para el lunes y martes en la localidad drusa de Beit Jann, fue cancelado a última hora ante el temor de que se produjeran enfrentamientos y episodios de violencia.
Naziah Dabour, abogada principal del consejo local, comunicó la decisión esta mañana y explicó que respondió a la preocupación por la seguridad pública.
El programa contemplaba actuaciones de artistas judíos y drusos, entre ellos Eden Ben-Zaken, Loai Ali y el Proyecto Revivo. Dabour explicó que la oposición al festival y el riesgo de que la controversia en torno al evento derivara en enfrentamientos la llevaron a considerar que no era posible celebrarlo en las condiciones previstas.
“Respeto el derecho de todos a apoyar u oponerse, así como el estatus de los clérigos y los sentimientos de los miembros de nuestra comunidad religiosa”, señaló Dabour. Ante los “temores reales” de enfrentamientos, sostuvo que no podía garantizarse que el festival se desarrollara sin fricciones.
El jefe del consejo subrayó que la medida responde a su responsabilidad hacia todos los habitantes de Beit Jann, tanto religiosos como no religiosos. “Mi principal responsabilidad es proteger a la gente. No tengo derecho a poner en peligro a nadie para demostrar una postura u otra”, escribió. También afirmó que su intención es impedir el derramamiento de sangre.
Dabour negó que la cancelación implique ceder ante las amenazas o establecer un precedente. Aseguró que la decisión “no constituirá un precedente que permita a ningún factor imponer su voluntad” ni le concede autorización para vulnerar las decisiones del Consejo o los derechos de otras personas.
La abogada indicó además que pretende impulsar la celebración del festival en el futuro, cuando exista una fecha y unas condiciones que permitan proteger la paz pública y los derechos de todos los residentes. Describió la suspensión en las circunstancias actuales como una “decisión responsable”.
Una fuente vinculada a la producción declaró a Ynet que el principal motivo de la cancelación fue la disputa relacionada con la actuación prevista de Eden Ben Zaken, cantante judía. No obstante, esta versión no ha sido confirmada ni aclarada oficialmente.






