Will (William) Shakin, residente de Estados Unidos y voluntario de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), se suicidó ayer en Nueva York después de sufrir un grave deterioro de su salud mental tras su servicio militar en Gaza. No había recibido un diagnóstico oficial de trastorno de estrés postraumático (TEPT).
Después de la masacre del 7 de octubre, Shakin emigró a Israel y se incorporó a las FDI mediante el programa Mahal, destinado a voluntarios procedentes del extranjero. Integró como soldado de combate el 13.º Batallón de la Brigada Golani y sirvió en Gaza, donde perdió a varios compañeros que combatían junto a él. Tras esa experiencia, su estado de salud mental empeoró de forma considerable.
Durante su etapa en las FDI, Shakin residió en HaBayit shel Benji, un centro que ofrece alojamiento a soldados que sirven en Israel sin contar con familiares en el país. Una vez concluido su servicio, el personal del centro contactó a sus padres ante la preocupación por su situación. Más tarde, regresó a Estados Unidos. Hasta el momento de su vuelo a Nueva York recibió apoyo constante, pero la asistencia de las FDI y del ministerio de Defensa terminó cuando abandonó Israel.
Haim Meizlish, voluntario de la organización sin ánimo de lucro Navigating, que presta apoyo en Nueva York a soldados solitarios con problemas de salud mental, afirmó que Shakin no fue diagnosticado con TEPT durante su servicio y que tampoco recibió la ayuda que necesitaba.
Meizlish sostuvo además que el ministerio de Defensa exigió a Shakin regresar a Israel para presentarse ante los comités encargados de los reconocimientos. Según explicó, esta condición representaba un obstáculo considerable, porque el regreso habría supuesto alejarlo de su familia y de la red de apoyo con la que contaba en Estados Unidos.
El voluntario también describió las dificultades que existen para atender a veteranos de las FDI heridos y a personas afectadas por traumas relacionados con el combate que viven en Estados Unidos. Señaló que en ese país se han registrado alrededor de 1200 casos de este tipo y que únicamente dos representantes del ministerio de Defensa se ocupan de ellos.
Después de la muerte de Shakin, sus padres intentan trasladar sus restos a Israel para enterrarlo en el cementerio militar del Monte Herzl. La petición se ha enfrentado a oposición tanto legal como pública por parte del Ministerio de Defensa, entre otros motivos porque Shakin nunca fue reconocido oficialmente como víctima de un trauma de combate.
La familia acusó a funcionarios del ministerio de Defensa de evadir su responsabilidad en el caso. El ministro Ofir Sofer, por su parte, se comprometió a ayudar a los padres a trasladar a Shakin a Israel para su entierro.






