El presidente del partido Sionismo Religioso y ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, presentó el jueves por la noche el programa “Hogar para Reservistas”, una iniciativa que busca disminuir de forma considerable el peso del servicio militar que recae sobre los reservistas de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI).
La propuesta fue anunciada durante la apertura de la sede de campaña de la reserva del partido, en un evento al que acudieron cientos de soldados y oficiales reservistas que manifestaron su respaldo al Sionismo Religioso ante las próximas elecciones. Entre los asistentes había oficiales con rangos de teniente coronel y coronel.
Smotrich estableció como meta reducir el servicio de reserva a 30 días anuales a partir de 2027. La idea central del plan es ampliar la cantidad de personas que participan en las fuerzas para que la responsabilidad pueda repartirse entre más militares y evitar que el mismo grupo de reservistas tenga que cumplir períodos prolongados de servicio.
El ministro sostuvo que actualmente existe una diferencia entre la creciente cantidad de tareas y áreas que las FDI deben proteger y el volumen de fuerzas disponibles. Según su propuesta, esta brecha debe resolverse mediante un aumento del número de reservistas y una gestión más eficiente de los recursos humanos existentes, en lugar de extender continuamente el servicio de los mismos soldados activos y reservistas.
El primer eje del programa plantea fortalecer la fuerza de reserva y reducir la cantidad de días de servicio de cada integrante. Smotrich propone reincorporar de inmediato a unos 50 000 soldados que actualmente no pertenecen a unidades de reserva activas, crear nuevas estructuras de reserva, mejorar la preparación operativa de los militares y repartir de manera más equilibrada las misiones de seguridad.
El segundo componente contempla un plan nacional para el reclutamiento de haredim. La iniciativa incluye la creación y financiación de academias preparatorias premilitares, yeshivás haredi hesder y otros programas destinados a preparar a los reclutas para el servicio militar, además de ampliar el sistema educativo estatal haredim.
El programa también plantea desarrollar nuevas modalidades de servicio que permitan a los soldados conservar su estilo de vida haredi, así como ofrecer apoyo económico e incentivos a los soldados de combate haredi y sus familias. Entre las medidas propuestas figuran la creación de residencias para militares y el refuerzo de organizaciones sin fines de lucro que trabajan en este ámbito.
El tercer elemento consiste en aprobar una “Ley Fundamental: Quienes Sirven”, basada en el principio que el plan denomina “primero en igualdad”. La propuesta busca establecer en una Ley Fundamental la situación de los soldados en servicio activo y de los reservistas, otorgándoles a ellos y a sus cónyuges prioridad en áreas como vivienda, guarderías, educación superior, residencias estudiantiles y acceso a la administración pública.
Smotrich afirmó que la aplicación de este programa será una condición para que el Sionismo Religioso forme parte del próximo gobierno. Según explicó, la guerra prolongada modificó la situación de seguridad de Israel al generar una realidad con más territorio que proteger y más misiones que cumplir, pero con menos fuerzas disponibles.
El ministro señaló que la respuesta no debe ser convocar una y otra vez a los mismos reservistas y mantenerlos alejados de sus hogares durante cientos de días, sino ampliar el número de personas que participan en el servicio y aprovechar mejor la capacidad humana existente dentro de las FDI.
Smotrich agregó que una distribución más amplia de la carga militar permitiría mantener las operaciones de seguridad de Israel mientras los reservistas pueden regresar con sus familias, sus empleos y sus actividades habituales.






