El embajador de Israel en Canadá, Iddo Moed, advirtió que las nuevas medidas anunciadas por Ottawa contra bienes procedentes de comunidades israelíes en Judea y Samaria podrían aumentar la presión y la intimidación contra la comunidad judía canadiense.
Moed dijo a JNS que su preocupación no se limita a los ciudadanos israelíes residentes en Canadá. Según afirmó, durante los últimos tres años ha observado que las críticas dirigidas contra Israel pueden trasladarse con rapidez hacia ataques o actos de hostigamiento contra judíos en el país.
Sus declaraciones se produjeron después de que el primer ministro canadiense, Mark Carney, el primer ministro británico, Andy Burnham, y el presidente francés, Emmanuel Macron, anunciaran de manera conjunta restricciones a las importaciones procedentes de comunidades israelíes en Judea y Samaria y medidas contra personas o entidades vinculadas con ellas.
Los tres gobiernos describieron esas comunidades como “asentamientos” ilegales según el derecho internacional y presentaron las medidas como parte de su política para preservar la posibilidad de una solución de dos Estados.
Moed rechazó ese planteamiento. Sostuvo que reconocer un Estado palestino antes de acordar las condiciones de seguridad podría fortalecer a Hamás y a otros grupos que se oponen a Israel.
El embajador también afirmó que algunos grupos contrarios a Israel celebraron en redes sociales el anuncio canadiense. A su juicio, ese respaldo puede hacer que determinados activistas se sientan con mayor libertad para intimidar a la comunidad judía.
Según Moed, existe una relación que no debe ignorarse entre determinadas expresiones contra Israel y episodios de antisemitismo. Señaló que en Canadá ya se ha visto cómo la hostilidad política hacia Israel termina afectando a personas judías que no tienen responsabilidad sobre las decisiones del gobierno israelí.
El diplomático cuestionó además que el gobierno canadiense haya acompañado sus decisiones exteriores con medidas suficientes para contener el impacto interno. Dijo que no ha escuchado una respuesta oficial que, a su juicio, establezca límites claros frente a quienes puedan interpretar las sanciones como una legitimación del hostigamiento.
En paralelo, las autoridades de Toronto anunciaron un refuerzo policial durante las Altas Fiestas judías y en el periodo cercano al tercer aniversario de los ataques del 7 de octubre. También prevén mantener presencia policial en un punto donde suelen realizarse manifestaciones contra Israel cerca de la comunidad judía.
Moed señaló que Israel está dispuesto a compartir con Canadá experiencia, principios, tecnología y cooperación en materia de seguridad. Consideró que ambos países podrían profundizar su colaboración en ese ámbito.
También lamentó que el nuevo conflicto diplomático pueda dificultar proyectos conjuntos en innovación, emprendimiento y tecnología. Según afirmó, una parte de su trabajo había estado orientada precisamente a ampliar esos vínculos.
El embajador cuestionó además el momento elegido para anunciar las medidas. Las elecciones israelíes están previstas para el 27 de octubre y Moed sostuvo que una decisión de este tipo puede influir en el debate político interno de Israel.
A su juicio, el anuncio representa una intromisión que afecta la confianza entre Canadá e Israel. Moed afirmó que el momento de la declaración le preocupa tanto como diplomático como ciudadano israelí.










