Los hutíes tomaron este jueves la histórica ciudad portuaria de Mocha, en la costa occidental de Yemen, y ampliaron su presión sobre el estrecho de Bab el-Mandeb, una de las principales rutas marítimas para el transporte de petróleo, combustibles y mercancías entre Asia y Europa.
Tras ocupar Mocha, las fuerzas hutíes lanzaron ataques contra las islas Hanish, en el mar Rojo. Las fuerzas del gobierno yemení y sus aliados se replegaron hacia Dhubab, situada directamente sobre el estrecho y frente a la isla de Perim. El control de ambos puntos permitiría dominar posiciones clave en el acceso meridional al mar Rojo.
El avance se produce en medio de una intensificación de los combates entre los hutíes y las fuerzas yemeníes respaldadas por Arabia Saudita. La escalada ha abierto un nuevo frente dentro de la guerra regional con Irán y aumenta la presión sobre las rutas energéticas que conectan el Golfo con el Mediterráneo a través del canal de Suez y el oleoducto Suez-Mediterráneo.
Bab el-Mandeb separa Yemen de Yibuti y Eritrea y funciona como salida meridional del mar Rojo. Su importancia ha aumentado después de que Irán cerrara de hecho el estrecho de Ormuz, principal corredor marítimo energético entre Asia y Europa. Una interrupción adicional en Bab el-Mandeb limitaría las rutas de exportación de productores del Golfo como Arabia Saudita.
El deterioro de la situación también ha obligado a las fuerzas aliadas del gobierno yemení a reorganizar sus posiciones en la costa occidental. Tarek Saleh, jefe de las Fuerzas de Resistencia Nacional y sobrino del expresidente Ali Abdullah Saleh, ordenó establecer un centro de mando alternativo en una zona segura ante el avance hutí.
Arabia Saudita ha acusado a los hutíes de intensificar esta semana los ataques contra ciudades e infraestructura energética del reino, con 73 heridos, entre ellos mujeres y niños. Pakistán transmitió a Teherán una advertencia saudí para que contuviera a sus aliados hutíes. Irán respondió que no controla al movimiento, aunque fuentes iraníes sostienen que Teherán había pedido previamente a los hutíes atacar a Arabia Saudita y prometido más financiación y armas.
Los enfrentamientos han provocado además nuevos desplazamientos de población. Cientos de mujeres y niños abandonaron Mocha rumbo a Lahj y Adén, mientras que más de 20.000 personas han sido desplazadas durante las últimas dos semanas en zonas de Taiz y Al Hodeida.
Los hutíes controlan gran parte del noroeste de Yemen y la capital, Saná, desde 2014. Una intervención militar encabezada por Arabia Saudita comenzó en 2015 para intentar restablecer al gobierno reconocido internacionalmente. La tregua auspiciada por la ONU en 2022 redujo los combates a gran escala, pero no produjo un acuerdo político duradero.
Desde noviembre de 2023, el movimiento hutí ha atacado buques en el mar Rojo y ha lanzado drones y misiles contra Israel. Esas operaciones se reanudaron este año en respuesta a la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, ampliando nuevamente el riesgo para la navegación comercial y energética en la región.









