Las calificaciones emitidas por la Liga Antidifamación (ADL) para evaluar la respuesta de las universidades al antisemitismo han comenzado a generar cambios concretos en los campus. En el mes transcurrido desde la publicación del informe de este año, varias instituciones han implementado nuevas políticas para mejorar sus evaluaciones, informó el viernes el grupo judío contra la intolerancia.
La ADL elevó las calificaciones de 19 de las 135 universidades analizadas. Entre las que mejoraron su puntuación figuran la Universidad Northwestern, la Universidad Johns Hopkins, la Universidad Stanford y la Universidad del Sur de California. Once de estas instituciones adoptaron nuevas medidas en las últimas semanas, mientras que las otras ocho comunicaron políticas ya existentes que no habían sido consideradas inicialmente.
El director ejecutivo de la ADL, Jonathan Greenblatt, consideró “alentadoras” las calificaciones revisadas y afirmó que “estos importantes pasos y políticas envían un mensaje claro de que el antisemitismo no será tolerado en el campus”.
Los boletines de calificaciones de la ADL, ahora en su segundo año, siguen generando controversia. Críticos argumentan que sus criterios no reflejan plenamente la vida judía en los campus y penalizan a las universidades por incidentes antisemitas sin considerar adecuadamente la respuesta institucional. Aun así, la ADL asegura que el 84% de las universidades calificadas entablaron algún tipo de diálogo con la organización sobre sus evaluaciones.
Entre las medidas adoptadas por las universidades se encuentran la formación de nuevos comités asesores sobre antisemitismo (Purdue, Georgia, Florida del Sur), restricciones a protestas con el rostro cubierto (Tulane), el lanzamiento de redes de exalumnos judíos (Tulane, Pittsburgh, UC Santa Bárbara) y la inclusión del antisemitismo en las políticas de capacitación y no discriminación (American University, San Diego State University).
En su revisión, la ADL subió casi todas las calificaciones en una letra. La Universidad de Minnesota pasó de una “F” a una “C”, y tres instituciones —UC Santa Bárbara, Cal Poly San Luis Obispo y la propia Minnesota— abandonaron la categoría más baja. Asimismo, Purdue, Georgia y la Universidad Estatal de Arizona obtuvieron calificaciones de “A”.
Las nuevas calificaciones no incluyen incidentes recientes como los arrestos y amenazas de deportación contra estudiantes propalestinos en universidades como Columbia y Tufts. El director ejecutivo de Hillel International expresó preocupación por estas medidas. La ADL no respondió si estos hechos influirán en futuros informes.
Pese a la falta de pronunciamiento oficial sobre los arrestos, la ADL respaldó la detención de Mahmoud Khalil, manifestante palestino antiisraelí en Columbia, y exigió que se aplique la ley. En una entrevista reciente con Jewish Insider, Greenblatt expresó inquietud por lo que describió como un “patrón preocupante” en la forma en que se están aplicando estas medidas legales en los campus.