El hombre acusado de embestir con su vehículo una sinagoga y prenderle fuego en un barrio de Detroit, en Míchigan, murió por una “herida de bala autoinfligida en la cabeza”, según informó a los periodistas un funcionario del FBI.
El sospechoso fue identificado como Ayman Mohamad Ghazali, de 41 años, nacido en el Líbano. Medios de comunicación reportaron que varios de sus familiares murieron hace unos días en ataques israelíes en ese país. Algunas versiones sostienen además que sus hermanos eran miembros del grupo terrorista Hezbolá.
Pese a esas informaciones, la agente especial del FBI a cargo de la zona de Detroit, Jennifer Runyan, dijo a la prensa que sería “irresponsable” “especular” por ahora sobre el motivo del ataque.
De acuerdo con Runyan, Ghazali se estrelló contra el Temple Israel el jueves por la tarde, quedó atrapado con su vehículo en un pasillo y comenzó a disparar su arma a través del parabrisas.
La agente explicó que un guardia de seguridad armado respondió con disparos a través de la luneta trasera del vehículo. Después, Ghazali usó su propia arma para suicidarse de un tiro.
Runyan precisó que, aunque el agente de seguridad le disparó, Ghazali terminó por matarse cuando no logró salir del vehículo, que había quedado atascado en el pasillo.
El motor del automóvil se incendió y más tarde las autoridades hallaron grandes cantidades de fuegos artificiales de uso comercial y varios bidones con un líquido que se cree que era gasolina.
