La policía australiana clausuró un bar en Canberra, lo declaró escena del crimen e incautó carteles que retratan a políticos como nazis, al amparo de nuevas leyes contra los delitos de odio aprobadas tras el atentado terrorista en Bondi Beach dirigido contra un evento judío. Una imagen muestra al primer ministro Benjamin Netanyahu con uniforme nazi, según fotos difundidas en redes sociales.
En la ventana del local aparecían letreros con los mensajes “Sancionen a Israel” y “Detengan el genocidio”. Otros carteles representaban con uniformes nazis al presidente de Estados Unidos Donald Trump, al vicepresidente JD Vance y al multimillonario Elon Musk. El establecimiento, Dissent Cafe and Bar, sostuvo que las imágenes se concibieron como sátira.

Los agentes pidieron ayer al propietario que retirara los carteles, después de que alguien presentara una queja por “posibles imágenes de odio” en el bar, según informó la policía del Territorio de la Capital Australiana en un comunicado. “El propietario rechazó esta solicitud y, por lo tanto, se estableció una escena del crimen”, indicó el texto.
“Posteriormente se incautaron cinco carteles y serán evaluados conforme a la legislación federal recientemente promulgada sobre símbolos de odio”, añadió el comunicado. De acuerdo con la normativa contra los delitos de odio aprobada tras el tiroteo masivo en Bondi Beach el 14 de diciembre, constituye delito exhibir símbolos nazis u otros símbolos de odio, o hacer el saludo nazi.

La ley, no obstante, incluye una excepción para los símbolos mostrados con un “propósito legítimo”, entre ellos fines artísticos, literarios, religiosos, académicos y educativos. Dissent Cafe and Bar afirmó que canceló un concierto después de lo que describió como “acoso evidente”. “El delito es exhibir estos carteles, claramente y obviamente arte de parodia con un mensaje antifascista inequívoco”, señaló en un mensaje en redes sociales.
La policía indicó que solicita asesoramiento sobre la legalidad de los carteles, disponibles en línea a través del grupo Grow Up Art. “Es claramente satírico”, declaró el propietario del bar, David Howe, al medio público australiano ABC. “Demuestra lo absolutamente ridícula que es la fuerza policial al no captar el punto.”
