La lucha contra el antisemitismo en la Unión Europea avanza con dificultades por carencias relevantes en el registro de incidentes, según expone en un informe el organismo comunitario de vigilancia de los derechos. La evaluación subraya que esas lagunas reducen la eficacia de las medidas destinadas a abordar el problema.
De acuerdo con el documento, los Estados miembros aplican criterios distintos para clasificar y contabilizar los actos denunciados. Esa disparidad altera las estadísticas disponibles y “impide cualquier comparación significativa”, indica la Agencia de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea (FRA), que advierte de efectos directos sobre el diagnóstico.
“La falta de datos fiables y comparables sigue socavando los esfuerzos para combatir el antisemitismo”, añade la agencia en el texto. El informe plantea que la ausencia de información consistente limita tanto la visibilidad del fenómeno como la capacidad de diseñar respuestas coordinadas entre países.
Entre las medidas propuestas, el informe solicita directrices y formación para que la policía identifique los motivos antisemitas. También reclama reforzar la cooperación con la sociedad civil, con el objetivo de reducir la infradenuncia, un elemento que la FRA sitúa como parte central del problema de registro.
“Los judíos de toda Europa siguen enfrentándose a un antisemitismo persistente. Combatirlo requiere esfuerzos concertados respaldados por datos sólidos que capten la magnitud total del antisemitismo en Europa”, afirma la directora de la FRA, Sirpa Rautio, en un comunicado. Su declaración acompaña la presentación del informe.
“Solo entonces podremos exigir responsabilidades a los infractores, obtener justicia para las víctimas y fomentar una Europa en la que los judíos puedan vivir sus vidas libremente y abiertamente”, añade Rautio. La agencia vincula esa meta a la mejora de los sistemas de recogida y comparación de información.
El informe de la FRA del martes incluye a los 27 Estados miembros y también a los aspirantes a la UE Albania, Macedonia del Norte y Serbia. El alcance geográfico busca reflejar de forma amplia la situación en Europa y las diferencias que aparecen al medir y registrar incidentes.
En 2022, 15 miembros de la UE, entre ellos Francia, Alemania, Italia y España, suscribieron una declaración orientada a desarrollar una metodología común para cuantificar y cualificar los incidentes antisemitas. La iniciativa apuntaba a homogeneizar criterios para mejorar la comparabilidad de los datos.
