Varios actos vandálicos afectaron a tumbas judías en un cementerio de Barcelona durante el fin de semana, según informó la policía española el domingo. Los hechos generaron una amplia condena pública y suscitaron reacciones de rechazo por parte de organizaciones judías y de representantes políticos en distintos ámbitos institucionales.
La comunidad judía de España denunció el sábado los daños registrados en la sección judía del cementerio de Les Corts, situado en la capital catalana. La comunicación pública del incidente puso en alerta a las autoridades y activó los primeros contactos con los cuerpos de seguridad responsables de esclarecer lo ocurrido.
“Somos conscientes del incidente y hemos abierto una investigación”, declaró a AFP un portavoz de los Mossos d’Esquadra. El representante policial evitó concretar el número de sepulturas afectadas, aunque confirmó que se estaban realizando actuaciones para determinar el alcance de los destrozos y la posible autoría de los hechos.
Desde la Federación de Comunidades Judías de España, un portavoz indicó a AFP que más de 20 tumbas resultaron profanadas. La organización trasladó esa estimación tras recabar información directa sobre el estado del recinto y contrastarla con los datos disponibles en los primeros momentos posteriores al ataque.
En un comunicado oficial, la FCJE condenó el “despreciable acto antisemita” y reclamó a las autoridades que actuaran con firmeza. La federación pidió “mostrar la máxima determinación en la lucha contra el antisemitismo”.
La organización vinculó el incidente a la difusión previa de un mapa, elaborado por activistas propalestinos y antiisraelíes y retirado después de internet. Ese material señalaba en Barcelona distintos lugares y negocios asociados con judíos o con Israel, lo que, a juicio de la FCJE, elevó el nivel de riesgo.
“Con estos hechos, el nivel de antisemitismo da un salto alarmante, pasando de las palabras a los hechos, de la incitación al ataque directo”, afirmó la federación. La declaración insistió en que la profanación de tumbas constituye una agresión simbólica de especial gravedad contra la memoria y la dignidad colectiva.
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, denunció el episodio mediante un comunicado difundido en redes sociales. En su mensaje indicó que las autoridades municipales y policiales estaban “trabajando para identificar a los responsables” y reiteró el compromiso institucional con la protección de todos los ciudadanos.
“El odio no tiene cabida en una Barcelona plural y respetuosa”, añadió el alcalde. Sus palabras se sumaron a otras expresiones de condena procedentes del ámbito político, que destacaron la necesidad de preservar el respeto religioso y de actuar con rapidez frente a cualquier manifestación de intolerancia.
En España, la guerra de Gaza generó una intensa reacción antiisraelí, en un contexto ya marcadamente propalestino antes de la invasión de Hamás del 7 de octubre de 2023. Esa respuesta incluyó protestas y boicots, además de decisiones institucionales como la desinversión en la industria de defensa israelí.
Según la FCJE, la comunidad judía residente en España está integrada por unas 70.000 personas. La federación recordó ese dato para subrayar la importancia de garantizar su seguridad y de combatir cualquier forma de antisemitismo que amenace la convivencia democrática.
