Varias decenas de manifestantes se concentraron ayer en el barrio londinense de Hendon para protestar contra Israel, en una movilización que fue condenada por organizaciones judías y por el diputado laborista de la zona, David Pinto-Duschinsky, una semana después del incendio provocado que destruyó cuatro ambulancias del servicio de rescate judío Hatzola en la cercana Golders Green.
Durante la protesta, los asistentes acusaron a Israel de genocidio y corearon que “el Estado de Israel tiene que desaparecer”. La policía desplegó efectivos para prevenir disturbios, aunque no hubo detenciones porque los agentes escoltaron a los manifestantes fuera de la concentración.
La Asamblea Nacional Judía rechazó la movilización y sostuvo que la protesta “no consigue más que avivar las tensiones e intimidar a los residentes”.
También Pinto-Duschinsky cargó contra la convocatoria en una publicación en X. El parlamentario, que representa a Hendon, describió las protestas como “absolutamente espantosas, totalmente inaceptables y claramente antisemitas”.
“En un momento en el que la comunidad ya está asustada, han intentado empeorar las cosas”, escribió el diputado.
