Seis activistas británicos antiisraelíes y propalestinos afrontarán un nuevo juicio por varios cargos vinculados a una redada de 2024 en la fábrica en el Reino Unido de la empresa de defensa israelí Elbit. Durante el asalto, presuntamente fracturaron la columna vertebral de una agente en un ataque con maza grabado.
Samuel Corner, de 23 años; Charlotte Head, de 29; Leona Kamio, de 30; Fatema Rajwani, de 21; Zoe Rogers, de 22, y Jordan Devlin, de 31 años figuran como acusados por hechos relacionados con la incursión en las instalaciones situadas cerca de Bristol.
El mes pasado, el jurado no alcanzó veredictos sobre los cargos de daños criminales contra los seis procesados. Además, Rajwani, Rogers y Devlin recibieron veredictos de no culpabilidad por alteración violenta del orden público, mientras que en el caso de los otros tres no hubo decisión.
El jurado tampoco llegó a un veredicto contra Corner por el cargo de causar lesiones corporales graves, pese a que quedó grabado golpeando con una maza a una agente de policía y fracturándole la columna lumbar. Los fiscales señalaron que habrá un nuevo juicio.
La fiscalía precisó que se repetirán las vistas para todos los cargos que no terminaron con veredictos. Se prevé que el juicio se celebre el próximo febrero. La agresión dejó a la agente inicialmente sin capacidad para conducir, vestirse o ducharse sin ayuda, según declaró.
La policía afirmó que necesitó analgésicos para soportar el “dolor intenso”. La BBC informó de que no trabajó durante tres meses y que después la asignaron a funciones restringidas. Los fiscales indicaron que la redada provocó unos daños de alrededor de 1 millón de libras.
La policía y grupos judíos expresaron críticas por el resultado del juicio. La semana pasada, el Alto Tribunal británico dictaminó que la decisión del gobierno de ilegalizar a Palestine Action como organización terrorista era ilegal, aunque dejó la prohibición en vigor a la espera de otra audiencia.
Según los funcionarios, el gobierno prepara una apelación. También sostienen que las actividades de Palestine Action ocasionaron daños por millones de libras y que esos hechos afectan a la seguridad nacional.
