Yoni Finlay, herido de gravedad tras el ataque terrorista de Yom Kipur en una sinagoga de Manchester, afirma que evalúa trasladarse a Israel ante el aumento del antisemitismo en el Reino Unido. Explica al Sunday Times que ha conversado con su exesposa sobre la posibilidad de mudarse junto a sus cuatro hijos.
“Sería realmente frustrante dejar Manchester. Esta es mi ciudad natal. Soy mancuniano. Pero no puedo criar a mis hijos en este entorno”, declara, aludiendo a los episodios de antisemitismo sufridos por sus hijos. Añade: “Hay tanta rabia y tanto odio. Se ha vuelto difícil reconocer al Reino Unido, con las marchas de odio [anti-Israel y propalestino] y los cánticos.”
Finlay considera que la hostilidad hacia Israel se ha transformado en un resentimiento hacia los judíos. “Es muy difícil. Que la gente esté enfadada con Israel no debería convertir eso en odio hacia los judíos. Lo he dicho una y otra vez: Las palabras tienen impacto y las acciones tienen consecuencias. Y este tipo de ataque terrorista es la consecuencia“, expresa.
“Creo que hay luz y hay oscuridad, y ese día hubo una enorme cantidad de oscuridad“, sostiene Finlay. Relata que “nunca he estado tan cerca del mal. Se podía sentir cómo irradiaba de él“, en referencia a Yihad Al-Shamie, abatido por la policía el 2 de octubre frente a la sinagoga Heaton Park, tras atropellar peatones, apuñalar a varios y tratar de irrumpir en el edificio.
Durante el ataque murieron los congregantes Melvin Cravitz, de 66 años, y Adrian Daulby, de 53. Finlay recuerda que Shamie gritó ”Esto es por los niños que habéis matado“, aludiendo presumiblemente a la guerra de las FDI contra Hamás en Gaza. “Recuerdo el estruendo de los disparos“, comenta, señalando que una bala policial atravesó al atacante y la puerta antes de alcanzarlo mientras aseguraba la entrada.
“Yo mismo estaba presionando la herida, como se ve en las películas“, relata. Añade que su padre, médico jubilado y presente en la sinagoga, se sintió incapaz de auxiliarlo. “No tenía la formación para una herida de bala. Eso fue difícil para un hijo escuchar a su padre, porque siempre están ahí para ayudarte y apoyarte“, confiesa Finlay.
El superviviente sostiene que no desea que el agente responsable del disparo enfrente sanciones. “No querría que nadie perdiera su trabajo por lo que pasó“, declara. “Al final, la policía corrió hacia el peligro para protegernos. Estaban haciendo todo lo posible para intentar detener a un terrorista que intentaba matarnos. Eso es lo que estaban haciendo.»
