El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, pidió el sábado que se eliminen “todos los obstáculos” que, según sostuvo, Israel impuso a la puesta en marcha de la segunda fase del alto el fuego en Gaza. Planteó esa exigencia en una cumbre de la Unión Africana celebrada en Etiopía.
“Subrayamos la necesidad de levantar todos los obstáculos impuestos por la ocupación israelí a la aplicación de las disposiciones relacionadas con la segunda fase del acuerdo”, afirmó Abbas en un discurso que leyó su primer ministro, Mohammed Mustafa. Entre esos puntos, incluyó el trabajo de un comité tecnocrático.
Abbas indicó que ese comité se creó para supervisar la administración cotidiana de Gaza. También sostuvo que retirar los obstáculos resultaba imprescindible para “garantizar la continuidad de los servicios, coordinar los esfuerzos humanitarios y permitir una rápida recuperación”, según señaló en su intervención.
El dirigente de la AP acusó a Israel de “seguir violando” el acuerdo de alto el fuego con el grupo terrorista palestino Hamás, que entró en vigor en octubre y contó con el respaldo de Estados Unidos. Agregó que esos hechos dañan la implementación prevista.
“Desde el anuncio del alto el fuego hasta hoy, más de 500 palestinos han sido asesinados [en Gaza], lo que amenaza la durabilidad de la tregua y la plena implementación de su segunda fase”, añadió. También señaló que, pese al avance formal hacia esa etapa, la violencia continuó.

La tregua mediada por Estados Unidos pasó a su segunda fase el mes pasado, pero el territorio costero siguió registrando episodios de violencia. En ese contexto, Israel y Hamás intercambiaron acusaciones sobre incumplimientos, mientras se mantenían diferencias en torno a las obligaciones contempladas por el acuerdo.
El pacto busca terminar de forma permanente la guerra en Gaza, iniciada tras la invasión del sur de Israel liderada por Hamás en octubre de 2023, y recibió respaldo de las Naciones Unidas en noviembre. La segunda fase prevé un retiro gradual de fuerzas israelíes y el desarme de Hamás.
Además, el plan contempla el despliegue de una fuerza internacional de estabilización destinada a garantizar la seguridad. Hamás afirmó en reiteradas ocasiones que el desarme constituye una línea roja, aunque indicó que podría considerar entregar sus armas a una futura autoridad de gobierno palestina.
Las Fuerzas de Defensa de Israel aún controlan más de la mitad de la Franja de Gaza, mientras que Hamás e Israel se atribuyen a diario violaciones del alto el fuego. En paralelo, avanzó el trabajo de un comité tecnocrático integrado por quince expertos palestinos.
Ese grupo, supervisado por un “Consejo de Paz” establecido por el presidente estadounidense Donald Trump, se encuentra en Egipto, pese a la reapertura parcial el 2 de febrero del paso de Rafah. Ese cruce constituye la única salida de Gaza al exterior que no conduce a Israel.

Nickolay Mladenov, un diplomático búlgaro designado por Trump como alto representante para Gaza, afirmó el viernes que “es necesario que se cumplan una serie de condiciones” antes de que los miembros del comité tecnocrático ingresen al territorio palestino. Lo dijo en un debate al margen de la Conferencia de Seguridad de Múnich.
“Primero, Hamás necesita transferir el control civil de las instituciones en Gaza”, dijo. También sostuvo: “Esto no es un gobierno que llega después de una elección. Es mucho más complicado”, y explicó que “Porque Hamás ha estado gobernando Gaza durante 20 años y… aplicando políticas que no están en consonancia con la legislación palestina”.
Entre otros requisitos, Mladenov mencionó el fin de las violaciones del alto el fuego en Gaza y “un aumento radical de la asistencia a la población, ayuda que entre en Gaza”. Añadió, además, la necesidad de acordar “el marco para la desactivación de armas en Gaza”, según indicó.
En ese marco, sostuvo que la Fuerza Internacional de Estabilización (ISF) para el territorio —planteada en el plan de Trump para terminar la guerra— “es extremadamente importante”. No obstante, afirmó: “Pero mucho más importante que la ISF es la nueva fuerza de seguridad palestina que debería desplegarse en Gaza, que debería ser capaz de asegurar el terreno con la asistencia de la ISF”, añadió.
