El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, afirmó el lunes que el 1 de noviembre se celebrarán elecciones para el Consejo Nacional Palestino, el parlamento de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), según informó la agencia oficial de noticias Wafa.
Será la primera ocasión en que los integrantes del consejo se elijan mediante voto popular directo. Hasta ahora, los miembros se designaban o se incorporaban por cooptación desde el propio movimiento, sin un proceso electoral abierto a la ciudadanía.
Abbas, que encabeza tanto la Autoridad Palestina como la OLP, promulgó un decreto en el que señaló: “Las elecciones se celebrarán dondequiera que sea posible, tanto dentro como fuera de Palestina, para garantizar la participación más amplia posible del pueblo palestino dondequiera que resida”.
El Consejo Nacional Palestino figura entre varios órganos políticos que, en gran medida, permanecen inactivos y se encuentran bajo el control de Abbas. En ese marco, su funcionamiento efectivo ha sido limitado y sus convocatorias se han producido de forma poco frecuente.
La OLP se presenta como el ente paraguas que representa a los palestinos en todo el mundo. En cambio, la Autoridad Palestina se define como un organismo administrativo transitorio encargado de prestar servicios a los palestinos en Judea y Samaria y Gaza.
En distintas ocasiones, Abbas anunció comicios para los organismos políticos que administra, aunque esas convocatorias no siempre se concretaron por diversos motivos. Los llamados electorales, por tanto, han tenido resultados desiguales en cuanto a su ejecución.
Aun si las elecciones del CNP se realizan en noviembre, Abbas convoca al organismo en contadas oportunidades. Su última sesión se celebró en 2018, mientras que la última elección del CNP, que no permitió la participación de todos los votantes, se llevó a cabo en 2006.
Los grupos terroristas Hamás y la Yihad Islámica Palestina, que no integran la OLP, no cuentan con representación en el consejo.
Pese a que se le describe como el parlamento de la OLP, el CNP tiene como tarea principal la elección del Comité Ejecutivo de la OLP, considerado el órgano más poderoso. El parlamento propiamente dicho para Judea y Samaria y Gaza es el Consejo Legislativo Palestino.
El Consejo Legislativo Palestino no se reúne desde 2007, tras quedar inoperante por las divisiones entre el partido Fatah de Abbas y Hamás. Esa fractura política bloqueó la actividad institucional del organismo y consolidó la parálisis parlamentaria en los territorios administrados.
Según analistas, el episodio con mayor peso en la política palestina se producirá en mayo, cuando Fatah celebre su octava Conferencia general. En esa reunión, se votará para cubrir el influyente comité central del partido, con varios allegados de Abbas entre los aspirantes.
Muchos de quienes compitan por esos puestos quedarían después en condiciones de asumir cargos dentro del Comité Ejecutivo de la OLP. La composición del comité central de Fatah, así, podría proyectarse sobre la estructura dirigente más amplia de la organización.
Hamás arrebató en 2006 el control de la Franja de Gaza a la Autoridad Palestina, con sede en Judea y Samaria, y desde entonces ambas partes se mantienen enfrentadas. Ese conflicto interno ha marcado la dinámica política palestina durante años y sostiene la división territorial.
La semana pasada, Abbas firmó un decreto que probablemente impediría a Hamás y a otras facciones afines intervenir en las elecciones municipales de la Autoridad Palestina previstas para abril.
El comité electoral central de la Autoridad Palestina anunció una enmienda a la ley electoral que exigirá a todos los candidatos suscribir una declaración de aceptación del “programa nacional” de la OLP, en una aparente referencia a resoluciones que incluyen el reconocimiento de Israel.
Esas resoluciones también contemplan la renuncia al terrorismo y la búsqueda de una solución de dos Estados. En ese marco, la exigencia de adhesión formal se orienta a condicionar el acceso de las candidaturas a un conjunto definido de principios políticos establecidos.
Hamás, el Frente Popular para la Liberación de Palestina y otros grupos terroristas designados por Israel y Estados Unidos que buscan intervenir en el sistema político palestino rechazaron durante mucho tiempo aceptar esas políticas de la OLP. Esa negativa ha sido un punto constante de fricción.
Aunque la enmienda rige solo para los comicios municipales, los analistas sostienen que probablemente establecería un precedente que Abbas intentaría trasladar a elecciones parlamentarias y presidenciales. La discusión se centra en el alcance futuro de ese criterio de elegibilidad.
Abbas describió 2026 como “el año de la democracia palestina”, mientras el nonagenario transita el 21.º año de lo que debía ser un mandato de cuatro años. La referencia subraya el contraste entre el calendario político anunciado y la prolongación del periodo en el cargo.
