El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, dijo durante un discurso en el campo de refugiados de Jalazun, cerca de Ramallah, que los “palestinos” no pueden ser expulsados de su patria y que todos los edificios construidos por la ocupación sionista serán destruidos y arrojados a la basura de la historia, según informa el Instituto de Investigación de Medios de Comunicación de Oriente Medio (MEMRI).
En el vídeo, subido a la página de Abbas en Facebook el 10 de agosto, afirmó que los “palestinos” son los cananeos que han vivido en Palestina durante 5.000 años, y rechazó las conferencias de Varsovia y Manama por inaceptables para el “pueblo palestino”.
El ayudante de Abbas, Mohammed Odeh, dijo que los comentarios del presidente de la Autoridad Palestina fueron también una respuesta a los comentarios de Netanyahu de que los palestinos tienen raíces en la Península Arábiga.
“Refutó la afirmación de Netanyahu de que los palestinos no tienen raíces profundas en la tierra y afirmó que tenemos una larga historia aquí”, dijo Odeh en una llamada telefónica el martes.
Netanyahu el mes pasado tuiteó: “No hay conexión entre los antiguos filisteos y los palestinos modernos, cuyos ancestros vinieron de la Península Arábiga a la Tierra de Israel miles de años después”.
Acompañó su tweet con un artículo sobre un estudio que muestra que los filisteos bíblicos, de quienes algunos palestinos dicen ser descendientes, vinieron de algún lugar fuera de Oriente Medio.

Dijo que Jerusalén pertenece a los “palestinos”, y el público comenzó a cantar: “¡A Jerusalén marchamos, mártires por millones!”.
Abbas continuó diciendo que toda la nación palestina entrará en Jerusalén como millones de combatientes, junto con las naciones árabes, islámicas y cristianas, y dijo que rechaza la designación de mártires “palestinos” como terroristas. Añadió que las familias de los mártires “palestinos”, de los heridos y de los presos seguirán recibiendo salarios de la Autoridad Palestina porque son lo más sagrado que tienen los “palestinos”.