La Autoridad Palestina denunció una nueva fase de la ofensiva israelí en la Franja de Gaza, centrada ahora en el sur del enclave. La expansión de las operaciones terrestres de las Fuerzas de Defensa de Israel provocó una reacción inmediata de la AP, que calificó la situación como una “brutal escalada de la agresión israelí”.
En su declaración oficial del jueves, la Autoridad Palestina acusó a Israel de ejecutar un plan criminal con la ocupación del denominado “Corredor Morag”, lo que ha generado la separación física entre Rafah y Khan Yunis. Este hecho, advirtieron, representa una violación directa del derecho internacional, que reconoce a Gaza como parte inseparable del Estado de Palestina.
Desde la AP, se exigió a la comunidad internacional que actúe con urgencia para frenar la ofensiva militar israelí. Plantearon la necesidad de una retirada completa de Israel del territorio gazatí y la entrada sin restricciones de ayuda humanitaria. La inacción, dijeron, equivale a conceder luz verde para que Israel continúe con las “masacres” contra la “nación palestina”.
A juicio de la Autoridad Palestina, el escenario actual obliga a los organismos internacionales a responsabilizar a Israel. Reclamaron la aplicación inmediata de decisiones adoptadas por instituciones multilaterales, entre ellas la Resolución 2735 del Consejo de Seguridad de la ONU y la opinión consultiva emitida por la Corte Internacional, que exige el fin de la “ocupación”.
La Resolución 2735 establece que Israel y el grupo terrorista Hamás deben cesar la guerra en Gaza si se produce la liberación de los israelíes capturados durante la masacre del 7 de octubre. Hamás se opone a retomar las negociaciones de la segunda fase del acuerdo mientras Israel no garantice su permanencia en el poder tras el fin de la guerra.