La Autoridad Palestina condenó la aprobación en la Knéset de una ley que impondría la ejecución de palestinos de Judea y Samaria condenados por ataques terroristas y sostuvo que la medida constituye una “peligrosa escalada”.
La legislación aludida afecta a palestinos de Judea y Samaria, territorio donde la Autoridad Palestina administra asuntos cotidianos en distintas zonas, incluidos centros de población palestina.
En una publicación en X, el Ministerio de Asuntos Exteriores de la Autoridad Palestina afirmó que “Israel no tiene soberanía sobre tierra palestina” y aseguró que la iniciativa legislativa “revela una vez más la naturaleza del sistema colonial israelí, que busca legitimar el asesinato extrajudicial bajo cobertura legislativa”.
