El manuscrito original en alemán de la novela de Theodor Herzl, “Altneuland” (Vieja Tierra Nueva), se expuso al público esta semana por primera vez en el Centro Herzl de Jerusalén, como parte de una nueva exposición que celebra los 120 años de su publicación.
La novela utópica, publicada en 1902, esbozaba la visión del fundador del sionismo moderno sobre un Estado judío.
Según el sitio web del centro, la nueva exposición incluye un recorrido por el estudio de Herzl, que ahora cuenta con el manuscrito, y una exposición adicional que relaciona la visión de Herzl de un Estado judío con el moderno Estado de Israel.
“Es como tocar la letra de uno de los escritores del Antiguo Testamento, tal vez incluso de Moisés”, dijo el presidente del Centro Herzl, Uri Zaki, a las noticias del Canal 13, explicando el valor del manuscrito.
“Si me veo obligado, puedo dar una valoración: cada página está asegurada en este momento por un millón de dólares, y “Altneuland” tiene 396 páginas”, dijo.
Susan Burns, conservadora de los Archivos Sionistas Centrales, que prestaron el manuscrito al museo, explicó que Herzl preveía una sociedad futura con el tren ligero como medio de transporte y periódicos electrónicos leídos por un público ilustrado.
“Parte de lo que escribió es una profecía”, dijo.

La novela utópica sionista se publicó seis años después de que el panfleto político de Herzl “Der Judenstaat” (El Estado Judío) expusiera la visión de su autor sobre el retorno del pueblo judío a su patria.
“Altneuland”, que comienza con la famosa frase “si lo quieres, no es un sueño”, cuenta la historia del intelectual judío vienés Friedrich Löwenberg y el aristócrata prusiano Kingscourt, que van a establecerse en una isla del Pacífico cuando hacen escala en la Palestina gobernada por los otomanos.
Encuentran una tierra pobre y apenas poblada y se marchan decepcionados. Sin embargo, al decidir regresar del aislamiento en el Pacífico 20 años después, encuentran un Estado judío, desarrollado y cosmopolita.
Herzl, que comenzó su carrera como periodista, es considerado el padre del sionismo político. El 29 de agosto de 1897 convocó el Primer Congreso Sionista en la ciudad de Basilea. Asistieron unos 200 participantes de 17 países, incluidos 69 delegados de diversas sociedades sionistas, en lo que se considera un momento decisivo en el esfuerzo por crear un Estado judío.