Gianni Infantino se pronunció a favor de la participación de Irán en el Mundial y prometió respaldo directo a la selección, en un momento en que la presencia del país en el torneo sigue bajo incertidumbre por la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán.
El presidente de la FIFA apareció por sorpresa en Antalya, Turquía, donde presenció la victoria amistosa de Irán por 5-0 sobre Costa Rica y acompañó los preparativos del equipo asiático para la cita mundialista.
Durante el partido, y según recogieron medios iraníes, Infantino afirmó: “Estoy muy contento de que la selección nacional de Irán esté realizando actualmente su campamento de entrenamiento… Solo tenemos un plan para este equipo. Irán se ha clasificado para el Mundial y jugará en el torneo”.
También añadió: “Personalmente, haré todo lo que esté en mi mano para asegurarme de que todo esté en orden”. Más adelante insistió en ese respaldo con otra declaración: “Desde ahora hasta el Mundial, haré todo lo que pueda para apoyar a la selección nacional de Irán”.
La intervención del dirigente se produjo mientras Irán mantiene su presión para sacar de Estados Unidos los partidos que tiene asignados en la fase de grupos y trasladarlos a México, con el argumento de la guerra. A comienzos de mes, la federación iraní informó que seguía en conversaciones con la FIFA sobre ese posible cambio de sede.
A la vez, el Ministerio de Deportes de Irán ordenó que las selecciones nacionales y los clubes no viajen, hasta nuevo aviso, a países que considera hostiles.
Pese a esa situación, la FIFA sostiene que espera que todos los equipos participantes “compitan según el calendario de partidos” anunciado en diciembre.
Irán obtuvo su clasificación al torneo en marzo del año pasado, después de dominar las eliminatorias asiáticas. En el Mundial tiene programados sus tres encuentros del Grupo G en territorio estadounidense: dos en Los Ángeles y uno en Seattle, frente a Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda.
Infantino se dirigió de manera directa al plantel iraní para transmitirle apoyo, aunque evitó entrar en la guerra de fondo y se limitó a señalar que “no estamos persiguiendo la política”.
A comienzos de este mes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que la selección de Irán es bienvenida para jugar en el país, aunque consideró que quizá no sea apropiado para la “vida y seguridad” del equipo.