Los medios británicos anticipan la salida del jefe de la policía de West Midlands, en medio de fuertes reproches por su actuación ante la prohibición aplicada el año anterior a los aficionados visitantes del Maccabi Tel Aviv para un encuentro de fútbol disputado en Inglaterra.
La ministra del Interior, Shabana Mahmood, afirmó a comienzos de semana que retiró su confianza en el jefe policial Craig Guildford, tras reconocer este que una herramienta de IA originó pruebas incorrectas entregadas a diputados sobre la decisión de impedir la entrada de seguidores israelíes al partido frente al Aston Villa.
La actuación de la policía de West Midlands quedó bajo mayor vigilancia después de comprobarse que varias pruebas usadas para sostener la prohibición resultaron defectuosas, mientras el cuerpo negó que la medida respondiera a motivaciones políticas y defendió que la prioridad fue la seguridad de los aficionados.
El partido celebrado en Birmingham en noviembre recibió la categoría de “alto riesgo” por parte de la policía, que aludió a antecedentes del Maccabi, incluido un duelo de la Europa League en Ámsterdam con choques entre vecinos y aficionados israelíes, a quienes la policía neerlandesa identificó como objetivo.
La policía también incorporó como referencia un supuesto partido entre el West Ham y el Maccabi Tel Aviv que, en realidad, nunca se disputó, elemento que posteriormente reforzó las dudas sobre la solidez de la información empleada para sustentar la prohibición aplicada a los seguidores visitantes.
Interrogado por los legisladores a inicios de este mes, Guildford sostuvo que el fallo procedía de una búsqueda en Google y aseguró que el cuerpo policial no recurrió a inteligencia artificial durante el proceso de recopilación de datos para su investigación.
No obstante, en una carta enviada el miércoles a los diputados, Guildford reconoció que la información incorrecta tuvo su origen en el uso de Microsoft Copilot, un chatbot de IA, admisión que agravó las críticas sobre la gestión del caso.
