Al entrenador del Manchester City, Pep Guardiola, le pidieron que “se centre en el fútbol” tras el malestar expresado por dirigentes de la comunidad judía por sus alusiones a “el genocidio en Gaza” durante un mensaje dirigido a las víctimas de conflictos en distintas partes del mundo.
Guardiola formuló esas palabras antes de un partido frente al Newcastle United, cinco días después de mostrar apoyo a los palestinos en un concierto benéfico propalestino en Barcelona. En esa intervención, subió al escenario con una kufiya y criticó a los líderes políticos, a quienes calificó de cobardes.
“Nunca, jamás en la historia de la humanidad hemos tenido la información delante de nuestros ojos viéndola con más claridad que ahora”, dijo Guardiola a los periodistas en Mánchester. Con esa afirmación, planteó que la situación actual se observa con una claridad inédita, según sus propias palabras.
“El genocidio en Palestina, lo que ocurrió en Ucrania, lo que ocurrió en Rusia, lo que ocurre en todo el mundo – en Sudán, en todas partes”, añadió. “¿Qué ocurre delante de nosotros? ¿Queréis verlo? Son nuestros problemas como seres humanos. Son nuestros problemas”.
Israel rechaza de forma tajante la acusación de haber cometido genocidio en Gaza. Las autoridades israelíes sostienen que toman medidas para evitar daños a no combatientes y atribuyen a Hamás la práctica de combatir desde zonas civiles, en su descripción del desarrollo de los enfrentamientos.
Las declaraciones de Guardiola generaron frustración en el Consejo Representativo Judío del Gran Mánchester, que expresó preocupación por el efecto que puede tener un lenguaje de ese tipo. Según el grupo, ese marco verbal puede contribuir a alimentar actos antisemitas en el contexto actual.
“Hemos pedido reiteradamente a personas prominentes que sean conscientes de las palabras que utilizan, dado cómo el pueblo judío ha tenido que soportar ataques en todo el mundo”, decía un comunicado publicado en X. El texto insistía en el impacto que, a su juicio, tienen determinadas expresiones cuando las emiten figuras públicas.
“Pep Guardiola es un entrenador de fútbol. Si bien sus reflexiones humanitarias pueden estar bien intencionadas, debería centrarse en el fútbol”. Con esa frase, el Consejo planteó que el técnico mantenga su atención en el ámbito deportivo, pese a reconocer el carácter humanitario de sus comentarios.
El grupo también reprochó a Guardiola un “fracaso total” a la hora de mostrar solidaridad con la comunidad judía de Mánchester tras el atentado terrorista durante Yom Kippur del año pasado contra la Sinagoga de Heaton Park, en el que murieron dos personas.
“Es especialmente irritante dada su total incapacidad para utilizar su importante plataforma para mostrar cualquier solidaridad con la comunidad judía sometida a un ataque terrorista a pocos kilómetros del Etihad Stadium”, añadía el comunicado. En ese marco, el texto vinculó la crítica a la falta de gestos públicos tras ese hecho.
“Instamos al Sr. Guardiola a ser más cuidadoso en su lenguaje futuro, dado el riesgo significativo al que se enfrenta nuestra comunidad”. Con esa petición, el Consejo cerró su posicionamiento y reclamó mayor cautela en declaraciones posteriores.
