La selección femenina de fútbol de Irán tiene previsto salir de Malasia esta noche, después de varios días de incertidumbre causados por la solicitud de asilo en Australia de siete integrantes de la delegación, de las cuales la mayoría ya revirtió esa decisión y se reincorporó al equipo en Kuala Lumpur.
El secretario general de la Confederación Asiática de Fútbol (AFC), Windsor John, dijo a The Associated Press que la salida del plantel fue organizada por la embajada iraní. Señaló que la AFC, que ha respaldado al equipo iraní durante su permanencia en Kuala Lumpur, fue informada de que el vuelo se dirige a Omán, aunque aclaró que ese no será el destino final y que no conoce el itinerario completo.
Consultado sobre si la confederación tiene garantías de que las jugadoras estarán a salvo al regresar a Irán, Windsor respondió que la AFC y la FIFA mantendrán contacto regular con la federación iraní “ya que también son nuestras chicas”.
El equipo había viajado de Sídney a Kuala Lumpur el 10 de marzo, tras su eliminación de la Copa Asiática Femenina disputada en Australia, y dejó en ese momento en territorio australiano a seis jugadoras y a una integrante del cuerpo de apoyo que habían aceptado visas de protección.
Desde entonces, cuatro futbolistas y esa trabajadora de apoyo volvieron a reunirse con el plantel en Malasia. La última llegó este mismo día en avión. No se han explicado públicamente los motivos de esos cambios de decisión.
Miembros de la diáspora iraní en Australia sostienen que hubo presión desde Teherán. En una conferencia de prensa anterior, Windsor afirmó que la AFC no recibió denuncias directas de las jugadoras sobre un eventual regreso forzado, pese a versiones de prensa según las cuales sus familias en Irán podrían sufrir represalias después de que el equipo no cantó el himno nacional antes de su partido inaugural.
Dos integrantes de la delegación siguen en Australia. El viceministro australiano de Inmigración, Matt Thistlethwaite, calificó su situación como una “situación muy compleja”.
“Son decisiones profundamente personales, y el gobierno respeta las decisiones de quienes han optado por regresar. Y seguimos ofreciendo apoyo a las dos que se quedan”, dijo Thistlethwaite.
Las dos mujeres que permanecen en Australia fueron trasladadas a un lugar seguro cuya ubicación no fue revelada y reciben asistencia del gobierno australiano y de la comunidad de la diáspora iraní.
