El primer ministro indio, Narendra Modi, tiene previsto viajar a Israel el próximo domingo, después de una comunicación de la Oficina del primer ministro israelí que puso en marcha los preparativos de una visita de alto nivel centrada en la cooperación bilateral en seguridad, tecnología y comercio. La agenda abre una nueva fase de contactos directos.
Netanyahu sitúa la visita en una alianza estratégica
El anuncio llegó tras las palabras del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ante la Conferencia de presidentes, en un discurso en el que describió el viaje como inminente y lo vinculó a una estrategia de asociación amplia. “Existe una tremenda alianza entre Israel y la India, y vamos a discutir todo tipo de cooperación”, afirmó.
Netanyahu añadió: “Ahora bien, como saben, la India no es un país pequeño. Tiene 1500 millones de habitantes. En la India, Israel es enormemente popular, enormemente popular”. La referencia subrayó la dimensión demográfica del socio asiático y el capital político que el Gobierno israelí atribuye a la relación en términos de imagen y respaldo social.
La visita de Modi se producirá en un contexto regional marcado por negociaciones y arreglos de seguridad posteriores a la guerra en Gaza, con debates abiertos sobre fórmulas de gobernanza y reconstrucción, e Israel inmerso en iniciativas diplomáticas para consolidar alianzas y asegurar apoyos en foros internacionales. En ese marco, la llegada aportará una señal política.
El desplazamiento permitirá a ambos equipos actualizar compromisos en áreas que combinan interés económico y componentes estratégicos, como innovación civil, cooperación industrial y coordinación en materia de seguridad. La relación adquirió un carácter inédito en 2017, cuando Modi realizó el primer viaje de un primer ministro indio a Israel, con cooperación tecnológica.
Antecedentes y áreas clave de cooperación bilateral
Aquella agenda incluyó acuerdos en campos como agua, agricultura e innovación. Al año siguiente, Netanyahu viajó a la India en una visita orientada a reforzar el intercambio comercial y el diálogo en defensa, en un momento en que ambos gobiernos buscaban aumentar la visibilidad del vínculo sin ocultarlo bajo fórmulas diplomáticas de bajo perfil.
Desde entonces, los dos países mantuvieron contactos regulares y trabajaron para ampliar el abanico de proyectos compartidos. Israel apostó por posicionarse como proveedor de capacidades y soluciones tecnológicas, mientras India buscó diversificar socios para su modernización industrial, su gestión de recursos y el fortalecimiento de su base productiva.
Ese encaje impulsó iniciativas en innovación aplicada, ciberseguridad, agricultura de precisión y gestión hídrica, con un trasfondo de intercambio en materia de defensa que sigue como un eje relevante. Netanyahu, por su parte, mantuvo durante meses la intención de viajar a la India, aunque el desplazamiento sufrió aplazamientos.
La visita de Modi a Israel, ahora situada en el tramo inmediato del calendario, permitirá a Jerusalén reactivar el componente político de la relación con Nueva Delhi, mientras ambos gobiernos preparan futuras rondas de diálogo y decisiones sobre cooperación operativa y acuerdos sectoriales que requieren coordinación al más alto nivel.
