Gran Bretaña se unió a los llamamientos internacionales dirigidos a Israel para que dé marcha atrás a un conjunto de medidas aprobadas por el gabinete de seguridad durante el fin de semana, orientadas a extender el control de Jerusalén sobre Judea y Samaria.
“El Reino Unido condena enérgicamente la decisión de ayer del gabinete de seguridad israelí de ampliar el control israelí sobre Judea y Samaria”, señaló el gobierno británico. Según críticos, la decisión de Israel de facilitar la expansión de los asentamientos y ampliar sus competencias en Judea y Samaria avanzó hacia la anexión territorial.
“Cualquier intento unilateral de alterar la composición geográfica o demográfica de Palestina es totalmente inaceptable y sería incompatible con el derecho internacional. Instamos a Israel a revertir estas decisiones de inmediato”, agregó el gobierno británico.
