El Departamento de Estado de EE. UU. publicó esta mañana (viernes) una advertencia de viaje y pidió a los empleados gubernamentales no esenciales y a sus familias que consideraran la posibilidad de marcharse.
Al mismo tiempo, el New York Times informa de que el embajador estadounidense en Israel, Mike Huckabee, escribió un correo electrónico a los empleados de la embajada: “Quien quiera marcharse, que lo haga hoy”. El embajador instó a los empleados a tomar un vuelo a cualquier destino y escribió: “Intenten encontrar un asiento en cualquier vuelo que les permita llegar a Washington D. C. Su prioridad principal es salir del país”.
En el comunicado se indicaba que la embajada de Estados Unidos podría imponer restricciones adicionales o prohibir el desplazamiento de los empleados estadounidenses y sus familias a determinadas zonas de Israel, a la Ciudad Vieja de Jerusalén y a los territorios de Judea y Samaria, en ocasiones sin previo aviso. Se ha pedido a los ciudadanos estadounidenses que se encuentran en Israel que consideren la posibilidad de salir del país mientras los vuelos comerciales sigan operando.
Mientras tanto, la agencia de noticias Reuters informa de que el portaaviones Gerald Ford ha llegado a Israel. El portaaviones zarpó ayer de la isla griega de Creta tras hacer escala en la base naval estadounidense para repostar y llegó a Haifa.
Además de los barcos, decenas de aviones de combate, aviones cisterna, aviones de control aéreo y otros aviones ya han llegado a Oriente Medio y Europa, y hay más en camino. Al menos otros 12 aviones F-35 de la base aérea de Hill en Utah y seis aviones F-15E de la base aérea de Mountain Home en Idaho y de la base aérea de Seymour Johnson en Carolina del Norte están haciendo escala en Europa. Todo ello en previsión de una guerra en Oriente Medio.
