El embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, sostiene que el alto el fuego en Gaza ya empieza a dar resultados, aunque advierte que el desarme de Hamás continúa como un asunto central que permanece sin solución. Huckabee hace estas declaraciones en una entrevista concedida a PBS News.
“Ya está funcionando, en el sentido de que, durante los últimos cuatro meses, no hemos tenido que salir corriendo al refugio ni esquivar un misil balístico”, dice Huckabee. Con esa evaluación, vincula el balance reciente del acuerdo con la reducción de incidentes que, según afirma, afectaban a la población y a las rutinas de seguridad.
Al proyectar la siguiente etapa del pacto de cese de hostilidades, Huckabee afirma: “Va a ser un proceso metódico, pero ya está en marcha”, y agrega que “la gran pieza que todavía tiene que ocurrir es el desarme de Hamás, pero creo que eso también va en camino”. Enmarca esa fase como un tramo pendiente dentro del esquema general.
Sobre el ritmo de las evacuaciones médicas desde Gaza tras la reapertura del paso de Rafah, Huckabee asegura que el procedimiento exige controles estrictos. Señala que las personas “tienen que ser debidamente examinadas para que no se introduzca a terroristas ni se saque a terroristas”, y afirma que los gazatíes quedaron “desplazados de manera masiva”.
En ese mismo punto, sostiene que el desplazamiento se produjo porque “Hamás prolongó esta guerra mucho más de lo que debería haberse prolongado”. Presenta esa idea como parte de su explicación sobre la situación humanitaria y sobre la necesidad de verificación en las salidas autorizadas.
Huckabee también respalda la recién creada Junta de Paz, pese a las críticas que señalan que deja de lado, en la práctica, a organizaciones internacionales ya existentes como la ONU. Según el embajador, se trata de “un tipo diferente de junta”, integrada por “personas que realmente quieren hacer el trabajo duro y [hacer] que Gaza vuelva a ser habitable”.
En paralelo, cuestiona iniciativas anteriores de ayuda internacional, que describe como ineficaces. Con ese argumento, defiende el enfoque del nuevo organismo y lo contrapone a esfuerzos previos, a los que atribuye resultados insuficientes en el terreno.
En relación con Irán, Huckabee afirma que espera que la diplomacia prospere, aunque expresa dudas sobre esa posibilidad. Sostiene que Teherán “es un verdadero problema. Y no es solo un problema de Oriente Medio. Es un problema a nivel mundial”, y añade que Irán tendría que aceptar condiciones concretas.
Entre esas condiciones, menciona que Irán no enriquezca uranio ni posea armas nucleares, además de abordar su programa de misiles balísticos. Finalmente, Huckabee advierte que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está listo para actuar por la vía militar si lo considera necesario, y afirma: “Una cosa de la que estoy seguro con este presidente es que hace una promesa y la cumple”.
