Durante una visita a Israel, el senador republicano estadounidense Lindsey Graham plantea que una determinación de Estados Unidos sobre una acción contra Irán se encuentra “a semanas, no meses” de concretarse.
El legislador, con una trayectoria extensa y visto como aliado del presidente de EE. UU., Donald Trump, declara en una rueda de prensa en Tel Aviv que viaja al país “para tranquilizar al pueblo israelí de que no hay ninguna diferencia” entre EE. UU. e Israel en lo referente a Irán.
“Hay dos líneas en el agua en este momento”, dice Graham. “Una es una línea diplomática, tratando de encontrar una manera de poner fin a este régimen por la vía diplomática que avance nuestro interés de seguridad nacional. La otra línea es la opción militar.”
Más tarde, el senador se reúne con el primer ministro Benjamin Netanyahu. En ese marco, sostiene que Trump “está buscando cuál línea puede pescar el pez más grande. En resumen, estamos en cuestión de semanas, no meses, en términos de toma de decisiones.”
Graham afirma que “el ayatolá iraní y su régimen asesino están en su punto más débil desde 1979. Su economía está hecha trizas. Sus fuerzas armadas han sido degradadas. Hay gente en las calles.”
Además, señala que considera que “el riesgo de un cambio de régimen es real. Hay incógnitas. Pero permítanme decir esto, estoy dispuesto a asumir ese riesgo. Creo que el pueblo iraní tiene el potencial de ser un gran aliado de Estados Unidos, Israel y la región.”
Estados Unidos e Irán mantuvieron conversaciones diplomáticas facilitadas por Omán a comienzos de este mes, y se prevé que vuelvan a reunirse allí la próxima semana.
