Michal Herzog, de visita en Australia junto a su esposo, el presidente Isaac Herzog, afirma que cree que el primer ministro Anthony Albanese “ha cambiado” a raíz de la masacre terrorista islámica de 15 personas en un evento de Jánuca en diciembre. También rechaza las críticas —incluidas las del primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu— sobre una supuesta falta de firmeza ante el antisemitismo.
En declaraciones a Army Radio, sostiene que esa acusación no se ajusta a los hechos y subraya la preocupación y la empatía que Albanese mostró en encuentros de esta semana con familias de las víctimas de Bondi Beach. Describe la masacre como el peor atentado terrorista en la historia de Australia y dice que, a su juicio, el país cambió a partir de ese momento.
Además, afirma que la ausencia de un discurso de Albanese en un acto conmemorativo de Jabad por las víctimas, y que en su lugar leyera los nombres de quienes fueron asesinados, respondió a “la decisión de la comunidad”. Presenta ese formato como una elección acordada por los organizadores del homenaje y no como una señal de distancia institucional.
Herzog también sostiene que las protestas contra la visita del presidente Herzog las impulsan extremistas antiisraelíes y que no representan el sentir general en Australia. Según su relato, esas manifestaciones corresponden a sectores específicos y no reflejan la postura de la sociedad en su conjunto ante la visita oficial.
Por último, dice que la comunidad judía permanece en un profundo estado de conmoción por la masacre. Señala que, en un evento celebrado hoy, algunos asistentes preguntaron a los Herzog si deberían mudarse a Israel o quedarse en Australia, y relata que respondieron que Israel siempre desea recibir a judíos, pero que también debe garantizarse que vivan de forma segura y pública como judíos en toda la Diáspora.
