El primer ministro israelí calificó de “audaz y de principios” la retirada de Hungría de la CPI y afirmó que es el inicio de un cambio global.
Hungría inicia su salida de la CPI tras reunión de Netanyahu con Orbán
El primer ministro Benjamin Netanyahu elogió el jueves en Budapest a su homólogo húngaro, Viktor Orbán, por la decisión de retirar a Hungría de la Corte Penal Internacional (CPI). Calificó la medida como una “posición audaz y de principios” y sostuvo que era necesario enfrentar lo que denominó una organización “corrupta y podrida”.
Minutos antes de la ceremonia oficial de bienvenida en el Castillo de Buda, el gobierno húngaro anunció el inicio del proceso de retirada. El portavoz Zoltan Kovacs confirmó que la salida se hará “en línea con las obligaciones constitucionales y legales internacionales” del país. Orbán, quien firmó originalmente la adhesión de Hungría a la CPI, argumentó que el tribunal “se ha convertido en un órgano político” y que las democracias no deben participar en instituciones que operan bajo motivaciones políticas.
En declaraciones posteriores, ambos líderes conversaron por teléfono con el expresidente estadounidense Donald Trump, con quien discutieron los próximos pasos tras el anuncio. La conversación fue confirmada por la Oficina del primer ministro de Israel, destacando la sintonía entre los tres líderes.
La CPI expresó preocupación por la decisión húngara, señalando que esta medida “nubla la búsqueda compartida de justicia” y debilita la lucha contra la impunidad. Desde Berlín, la ministra de Relaciones Exteriores alemana, Annalena Baerbock, calificó la visita de Netanyahu como un “mal día para el derecho penal internacional”, mientras que el líder opositor alemán Friedrich Merz anunció su intención de invitar al primer ministro israelí a Alemania pese a la orden judicial emitida por la CPI.
La decisión húngara sigue a la orden de arresto contra Netanyahu
El proceso de retirada de Hungría se produce meses después de que la CPI emitiera una orden de arresto contra Netanyahu en noviembre, junto con el entonces ministro de Defensa Yoav Gallant y varios líderes de Hamás. El tribunal alegó supuestos crímenes de guerra durante la operación militar israelí en Gaza iniciada tras el ataque terrorista del 7 de octubre de 2023 perpetrado por Hamás en el sur de Israel.
Netanyahu rechazó de forma categórica las acusaciones y las calificó de “motivadas políticamente” y “alimentadas por el antisemitismo”. Afirmó que la CPI había perdido legitimidad al actuar contra un líder electo de un país que, según declaró, ejercía su derecho a la autodefensa. Israel argumenta que su ofensiva tiene como blanco a Hamás y a otros grupos designados como terroristas, y acusa a dichos grupos de usar a la población civil como escudos humanos.
Países que han respaldado o rechazado las órdenes de arresto
- Hungría: inició proceso de retirada y no acatará la orden
- Argentina, República Checa y Rumanía: no ejecutarán el arresto
- Polonia: expresó intención de proteger a Netanyahu
- Alemania, Francia e Italia: señalaron que se acataría la inmunidad como jefe de Estado
Desde Budapest, Gergely Gulyás, jefe de gabinete de Orbán, explicó que, aunque Hungría ratificó el Estatuto de Roma en 2001, nunca fue incorporado al marco legal interno, por lo que no hay base jurídica para ejecutar decisiones de la CPI en el país. Posteriormente, indicó que el gobierno presentaría el proyecto de ley para formalizar el retiro, que debe ser aprobado por el Parlamento dominado por el partido Fidesz.
Orbán y Netanyahu refuerzan alianza bilateral en ceremonia oficial
Durante la visita oficial, Netanyahu fue recibido con honores de Estado. Banderas israelíes y húngaras decoraban los puentes del Danubio, y Orbán ofreció una cena formal. El primer ministro israelí también recibirá un doctorado honoris causa el viernes, como parte del reconocimiento húngaro a su visita.
En una conferencia de prensa conjunta, Orbán reafirmó su apoyo a Israel, destacando que su país lo considera “un ancla en Oriente Medio” y condenando el aumento del antisemitismo en Europa. Aseguró que en Hungría no se ondean banderas de Hamás y que los judíos “pueden sentirse seguros”. También criticó la inmigración ilegal en Europa como uno de los factores que, según dijo, alimenta el antisemitismo.
Netanyahu, por su parte, elogió a Orbán por su “posición firme contra el antisemitismo” y por garantizar tanto la seguridad como la libertad de vida judía en Hungría. Afirmó que ambos gobiernos “libran una lucha común por los valores judeocristianos” frente al “islam radical liderado por Irán”.
Referencias históricas comunes marcan el tono del encuentro bilateral
En su discurso, Netanyahu evocó el Holocausto como elemento de conexión histórica entre ambos pueblos. Recordó que un tercio de la población judía fue asesinada en la Segunda Guerra Mundial y destacó los esfuerzos israelíes por reconstruir la soberanía nacional.
Sin embargo, evitó mencionar el papel del gobierno colaboracionista húngaro con la Alemania nazi. La deportación masiva de judíos húngaros a Auschwitz en 1944 llevó a la muerte de más de 440,000 personas en dos meses y medio. En total, cerca de 600,000 judíos húngaros fueron asesinados durante el Holocausto.
El líder izquierdista opositor israelí Yair Lapid, cuyo padre sobrevivió al gueto de Budapest, criticó al primer ministro por no mencionar el papel de Hungría en las deportaciones. “La cobardía le impidió reconocer la verdad”, escribió en la red social X.
La visita de Netanyahu a Hungría refuerza una alianza basada en afinidades ideológicas y posturas comunes frente a instituciones internacionales. La salida húngara de la CPI, que marca un punto de inflexión en su política exterior, recibió el respaldo inmediato de Israel, que la considera una muestra de apoyo frente a lo que califica como judicialización con motivaciones políticas.