El primer ministro de Irlanda, Simon Harris, calificó como “profundamente lamentable” la decisión de Israel de cerrar su embajada en Dublín.
Harris rechazó la acusación de que Irlanda tenga una postura antiisraelí. “Irlanda apoya la paz, los derechos humanos y el derecho internacional”, afirmó en una publicación en X, destacando el compromiso de su país con una solución de dos Estados que permita a Israel y Palestina convivir en paz y seguridad.
El anuncio del cierre fue hecho más temprano por el ministro de Asuntos Exteriores israelí, Gideon Sa’ar, quien citó lo que describió como una “política antiisraelí extrema” del gobierno irlandés.
La tensión diplomática se intensificó en mayo, cuando Irlanda se convirtió en uno de los pocos países de la UE en reconocer unilateralmente un Estado palestino. En contraste, Israel retiró a su embajador en ese momento, mientras que Irlanda mantuvo a su enviado en Tel Aviv.