Según CBS News, Trump transmitió a Netanyahu en diciembre que apoyaría ataques israelíes si Washington y Teherán no logran un acuerdo sobre Irán.
Advertencia a Netanyahu y escenarios de apoyo militar de Estados Unidos
Donald Trump dijo al primer ministro Benjamin Netanyahu en diciembre que apoyaría ataques israelíes contra el programa de misiles balísticos de Irán si Washington y Teherán no alcanzan un acuerdo, según CBS News. El medio citó a dos fuentes familiarizadas con el asunto y añadió que el debate sobre un posible ataque sigue abierto. La referencia situó ese intercambio meses después de la guerra de 12 días entre Israel e Irán en junio.
En la guerra del año pasado, Estados Unidos participó en ataques israelíes contra instalaciones nucleares iraníes. Para un escenario nuevo, CBS indicó que la intervención de Washington podría limitarse a apoyo en reabastecimiento aéreo o a gestiones que faciliten el sobrevuelo. El reporte también aludió a cálculos logísticos sobre rutas y operaciones aéreas. En paralelo, varios países habrían señalado que no autorizarían el uso de su espacio aéreo para una ofensiva.
Ese contexto añadió obstáculos a una operación que dependa de corredores aéreos y de asistencia externa. CBS describió la necesidad de apoyo para facilitar rutas y operaciones asociadas a un eventual ataque israelí. El reporte mantuvo abierta la posibilidad de que el apoyo estadounidense adopte formas indirectas, sin precisar decisiones finales. La información apareció cuando el tema volvió a la agenda por el curso de las conversaciones entre Estados Unidos e Irán.

La nota coincidió con el viaje del ministro de Asuntos Exteriores de Irán a Ginebra el domingo, antes de una segunda ronda de conversaciones con Estados Unidos sobre el programa nuclear de Teherán. También coincidió con declaraciones de Netanyahu, que expresó dudas sobre un cierre exitoso de las negociaciones. En Washington, Marco Rubio admitió que las conversaciones podrían no prosperar, aunque sostuvo que Trump decidió continuarlas por la vía diplomática.
Elementos que condicionan un eventual ataque y la negociación
- Trump dijo a Netanyahu en diciembre que apoyaría ataques si no hay acuerdo, según CBS News y dos fuentes familiarizadas.
- La posible ayuda de Estados Unidos se centraría en reabastecimiento aéreo o gestiones para facilitar el sobrevuelo.
- Varios países indicaron que no autorizarían el uso de su espacio aéreo para una ofensiva contra Irán.
- El ministro iraní de Exteriores viajó a Ginebra antes de una segunda ronda de contactos con Estados Unidos.
- Persiste incertidumbre sobre una reserva iraní de más de 400 kg de uranio al 60%, vista por última vez en junio.
Diálogo en Omán, presión militar y amenazas ligadas a un fracaso diplomático
Las conversaciones comenzaron a inicios de este mes en Omán, con Mascate como mediador. Ese proceso se desarrolló después de que Trump amenazara con atacar a Irán por la represión de protestas masivas contra el régimen en enero, que, según organizaciones de derechos humanos, dejó miles de muertos. Irán advirtió que respondería a cualquier ataque estadounidense con golpes contra Israel y objetivos de Estados Unidos, lo que elevó el costo de un choque directo.
Tras esas amenazas, Trump impulsó el diálogo sobre el programa nuclear iraní. Después de su reunión en la Casa Blanca con Netanyahu la semana pasada, afirmó que “insistió” en dar una oportunidad a la vía diplomática. Esas declaraciones se produjeron en medio de contactos que continuaron pese a la tensión regional. A la vez, Trump reforzó la presencia militar estadounidense en Oriente Medio y avisó a Teherán de consecuencias graves si fracasan las conversaciones.

La semana pasada, al aludir a un cambio de régimen en Irán, Trump afirmó que “parece que sería lo mejor que podría suceder”. En ese marco, Rubio explicó que Trump prefiere un acuerdo negociado y, aun así, mantiene reservas sobre su viabilidad. “Nadie ha logrado jamás un acuerdo exitoso con Irán, pero vamos a intentarlo”, declaró Rubio en una rueda de prensa en Bratislava, al describir la postura de Washington sobre el camino diplomático.
Una fuente no identificada dijo a Reuters la semana pasada que una delegación estadounidense, con los enviados Steve Witkoff y Jared Kushner, se reuniría con funcionarios iraníes en Ginebra el martes. Un alto funcionario iraní confirmó ese encuentro a Reuters el domingo. Rubio señaló que ambos viajarían para sostener reuniones importantes y añadió que se vería el resultado, sin ofrecer detalles adicionales sobre la agenda inmediata de contactos.
Exigencias de Israel, límites al alcance del pacto y señales desde Teherán
Netanyahu sostuvo de forma reiterada que Irán actúa con duplicidad y reiteró esa acusación el domingo. En Jerusalén, dijo a líderes judíos estadounidenses que Trump estaba “decidido a agotar las posibilidades de lograr un acuerdo, que cree que puede lograrse ahora”, antes de recurrir a la fuerza. Aun así, dijo que no ocultaría su escepticismo respecto a cualquier acuerdo, porque, según sus palabras, Irán “mienten y engañan”.
El primer ministro enumeró cuatro exigencias de Israel para cualquier pacto con Irán. Entre ellas, pidió que toda la reserva de uranio enriquecido salga del país y que se desmantelen las instalaciones nucleares, junto con el equipo y la infraestructura que permiten el enriquecimiento. Además, reclamó límites al programa de misiles balísticos iraní y que el acuerdo incluya el respaldo de Irán a grupos terroristas proxy. Irán sostiene que esos asuntos no deben entrar en la negociación actual.

En Ginebra, se prevé que el ministro iraní Abbas Araghchi dialogue con sus homólogos suizo y omaní, y con el jefe del Organismo Internacional de Energía Atómica, Rafael Grossi, además de otros funcionarios internacionales, según un comunicado del ministerio de Exteriores iraní. En paralelo, persiste una amplia incertidumbre sobre el paradero de la reserva de más de 400 kilogramos de uranio enriquecido al 60%, que inspectores vieron por última vez en junio.
Majid Takht-Ravanchi dijo que Irán está dispuesto a pactar compromisos sobre su programa nuclear a cambio de alivio de sanciones, y sostuvo ante la BBC que la pelota está “en el tejado de Estados Unidos” para demostrar voluntad de acuerdo. Citó como muestra una opción mencionada por el jefe atómico iraní: Irán podría aceptar diluir su uranio más altamente enriquecido si se levantan sanciones. No obstante, Teherán reiteró que no aceptará enriquecimiento cero.
Componentes económicos, antecedentes del pacto de 2015 y marco bilateral actual
Otro funcionario iraní señaló que en las conversaciones con Estados Unidos se discuten posibles entendimientos en energía, minería y aeronaves. Hamid Ghanbari, subdirector de diplomacia económica del ministerio de Exteriores, dijo a la agencia semioficial Fars que, para que un acuerdo dure, es esencial que Estados Unidos también obtenga beneficios con retornos económicos rápidos. Mencionó intereses comunes en petróleo y gas, campos conjuntos, inversiones mineras y compras de aeronaves.
El texto describió este proceso como el segundo intento de negociación entre Irán y Estados Unidos desde el regreso de Trump al cargo a comienzos del año pasado. Un esfuerzo anterior colapsó poco antes de la guerra entre Israel e Irán en junio de 2025, según la cronología citada. En esa secuencia, el deterioro del diálogo dejó espacio a la escalada y a la posterior reactivación de contactos en un contexto regional más tenso.

En 2018, Trump se retiró de forma unilateral del acuerdo de la era de Barack Obama, que reducía sanciones a Teherán a cambio de límites a su programa nuclear, pero bajo supervisión iraní. Washington alegó incumplimiento iraní y comenzó a reimponer sanciones económicas severas a la República Islámica. Ese antecedente sigue como referencia para ambas partes cuando evalúan garantías, mecanismos de verificación y beneficios económicos, con una discusión que también se cruza con el programa de misiles balísticos.
A diferencia de las conversaciones que condujeron al pacto nuclear de 2015, que tuvieron carácter multilateral, las negociaciones actuales se limitan a Irán y Estados Unidos, con Mascate como mediador. El esquema vigente concentra el diálogo en dos partes y mantiene a Omán como facilitador del contacto. En este marco, Irán negó de forma reiterada que busque armas nucleares, aunque el texto citó preocupaciones sobre niveles de enriquecimiento y sobre la verificación internacional.
