El presidente del Banco Mundial, Ajay Banga, advirtió que la guerra en Oriente Medio generará un impacto en cascada sobre la economía mundial, incluso si se sostiene el frágil alto el fuego anunciado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
El daño será mucho más profundo si la tregua fracasa y la guerra se intensifica, señaló el directivo en una entrevista con Reuters.
Banga declaró el martes que el crecimiento global podría reducirse entre 0,3 y 0,4 puntos porcentuales en un escenario base con un pronto fin de la guerra, y hasta en un punto porcentual si esta se prolonga. La inflación podría subir entre 200 y 300 puntos básicos, con un efecto mucho mayor de hasta 0,9 puntos porcentuales adicionales en caso de que la guerra continúe.
El enfrentamiento ya causó la muerte de miles de personas en todo Oriente Medio y elevó el precio del petróleo en un 50 %, al tiempo que interrumpió los suministros de petróleo, gas, fertilizantes, helio y otros bienes, además de afectar el turismo y los viajes aéreos.
“La pregunta realmente es: ¿este actual proceso de paz y las negociaciones que se llevarán a cabo este fin de semana llevarán a una paz duradera y luego a la reapertura del Estrecho (de Ormuz)?”, afirma Banga. “Si no conduce a eso, y si la guerra estallara de nuevo, ¿tendría eso un impacto aún mayor o de más largo plazo en la infraestructura energética?”.
El mayor banco de desarrollo del mundo ya mantiene conversaciones con algunos países en desarrollo, incluidos pequeños estados insulares sin recursos energéticos naturales, sobre el uso de fondos de programas existentes en el marco de las “ventanas de respuesta a crisis”.