La refinería de petróleo Bazan, ubicada en la ciudad de Haifa, informó a la Bolsa de Tel Aviv que una empresa de infraestructuras externas afectada por fragmentos de misiles iraníes interceptados reanudó sus operaciones el domingo, después del ataque lanzado el jueves.
La compañía indicó que el resto de las actividades suspendidas por el impacto del ataque volverán a operar en los próximos días.
Según Bazan, las estimaciones iniciales apuntan a que el daño físico directo causado por el ataque es insignificante. La empresa añadió que también prevé una pérdida de beneficios “insignificante”.
Pese a ello, advirtió que la identificación completa de todos los daños posibles requiere “procedimientos complejos”, con “muchos elementos de incertidumbre”, por lo que mantiene un criterio de extrema cautela y flexibilidad operativa.
La refinería señaló además que algunas fallas y daños podrían hacerse visibles solo durante el funcionamiento de las instalaciones, y que el retorno a la plena capacidad dependerá de la disponibilidad de piezas, equipos y mano de obra.
Durante la guerra contra Irán del pasado junio, Bazan fue alcanzada en dos ocasiones. Tres trabajadores murieron en un incendio provocado por un misil.
