Los primeros pasajeros comenzaron a salir de Israel después de que el aeropuerto Ben Gurión, en Tel Aviv, reabriera de forma parcial para vuelos salientes en medio de la guerra con Irán.
Las operaciones están a cargo de las aerolíneas israelíes El Al, Israir y Arkia, bajo una serie de restricciones impuestas por las autoridades.
Esta mañana, los organismos aeronáuticos israelíes autorizaron aumentar la cuota de pasajeros en los vuelos de salida, que pasó de 70 a 100 personas por vuelo, según la aerolínea y el tamaño de la aeronave. Además, los viajeros ya pueden facturar equipaje.
Los ciudadanos israelíes que abandonen el país en estos vuelos deben firmar un documento en el que se comprometen a no regresar durante al menos 30 días desde la fecha de salida.
Ben Gurión había reabierto de manera gradual el miércoles por la noche para vuelos de llegada, con el objetivo de facilitar el regreso de decenas de miles de israelíes que quedaron varados en el extranjero desde el cierre del espacio aéreo, el 28 de febrero.
Las autoridades exigieron a los pasajeros completar el proceso de facturación anticipada desde casa y llegar al aeropuerto unas dos horas antes del despegue.
Estas medidas buscan evitar aglomeraciones y reducir el tiempo de permanencia en tierra dentro del aeropuerto, mientras continúan los ataques con misiles y cohetes lanzados desde Irán y Líbano.
