El Al informó que está “revisando la continuidad de sus operaciones” en el Aeropuerto Ben Gurion después de que el Ministerio de Transporte ordenó una reducción del tráfico aéreo.
La aerolínea de bandera de Israel, que mantiene vuelos de repatriación desde el inicio de la guerra con Irán el 28 de febrero, pidió a las autoridades habilitar el Aeropuerto Ramon, cerca de Eilat, en el mar Rojo, como alternativa a Ben Gurion.
Desde las 5 p. m. de este martes, la cantidad de pasajeros permitidos en cada vuelo que salga de Ben Gurion quedará reducida a 50, frente a los 120 autorizados hasta ahora, según anunció el Ministerio de Transporte. En los vuelos de llegada no habrá límite de pasajeros, pero el número de despegues y aterrizajes en el principal aeropuerto israelí quedará restringido a una operación por hora.
En paralelo, Arkia anunció que se prepara para ampliar su oferta de vuelos desde los aeropuertos de Taba, en Egipto, y Aqaba, en Jordania.
“Arkia seguirá operando de manera responsable de acuerdo con las directrices, manteniendo al mismo tiempo la seguridad de sus pasajeros y proporcionando soluciones de aviación alternativas y creativas”, dijo el director ejecutivo de Arkia, Oz Berlowitz. “Sin embargo, bajo el marco actual, la actividad regular de aviación no puede mantenerse, ya que en la práctica significa el cierre de los cielos de Israel”.
“No vamos a elegir entre pasajeros que ya han comprado billetes y, por lo tanto, nos estamos preparando para trasladar la actividad a los aeropuertos de Aqaba y Taba, para mantener la continuidad de la aviación tanto como sea posible”, añadió Berlowitz.
Arkia señaló que los vuelos desde Aqaba y Taba serán operados por aeronaves extranjeras, como ocurrió al comienzo de la guerra.
La compañía también mantendrá una operación mínima desde el Aeropuerto Ben Gurion, con vuelos a Lárnaca y Atenas.
