La comisionada de Competencia comunicó a la aerolínea El Al que estudia imponerle una sanción pecuniaria de 109.623.501 NIS, sujeta a una audiencia. La medida no se limita a la empresa: la comisionada busca aplicar sanciones personales a dos directivos de El Al, por montos de entre 449.000 NIS y 548.000 NIS cada uno.
De acuerdo con los hallazgos de la investigación de la Autoridad de Competencia, El Al, que controla en monopolio los hangares para el mantenimiento de aviones de pasajeros en Israel, usó esa condición para perjudicar a Arkia, su principal rival durante el periodo de la guerra. Durante años, Arkia alquiló a El Al hangares para el mantenimiento de sus aeronaves, un insumo decisivo para su operación regular.
Sin embargo, desde agosto de 2024, en plena guerra “Espadas de Hierro”, El Al empezó a rechazar de forma sistemática las solicitudes de Arkia. La Autoridad afirma que El Al aplicó una política de “rechazo suave”: mantuvo ante Arkia la apariencia de que seguía dispuesta a cumplir el acuerdo, pero en la práctica negaba pedidos con excusas variadas, sin vínculo con la disponibilidad real de hangares.
La Autoridad sostiene que la oportunidad del movimiento no fue casual. En una etapa en la que numerosas compañías extranjeras dejaron de operar en Israel, las aerolíneas locales quedaron casi como las únicas en el mercado. Según el regulador, el bloqueo del acceso a los hangares expuso a Arkia a riesgos relevantes, tanto para la seguridad como para la operación.

Entre esos riesgos figuran dificultades para atender averías y efectuar inspecciones periódicas necesarias, además de daños al público por retrasos o cancelaciones de vuelos ante la falta de aviones aptos. La Autoridad también menciona costos adicionales, ya que Arkia buscó alternativas más caras, como el arrendamiento de aeronaves sustitutas, gastos que pudieron trasladarse a los consumidores.
En la Autoridad de Competencia remarcan que El Al abusó de su posición como monopolio de un modo que podría reducir la competencia y perjudicar al público, precisamente en un momento sensible de guerra. El anuncio se conoció dos semanas después de otra comunicación relevante, en la que la Autoridad indicó que pretendía multar a El Al con 121 millones de shekels.
En ese segundo caso, el regulador determinó que El Al cobró precios excesivos desde el inicio de la guerra. La conclusión señaló que la empresa elevó sus tarifas en un promedio del 16%, incluso en vuelos que no estaban completos, y aprovechó que se transformó en una proveedora casi única en el mercado.
Los datos económicos de El Al reflejan que, pese a la guerra, su situación financiera se fortaleció. En el tercer trimestre de 2025, la compañía informó una ganancia neta de $203 millones, mientras que su saldo de caja llegó a $1,8 mil millones. Ahora, El Al y los directivos podrán presentar sus alegaciones en una audiencia antes de la decisión final sobre las multas.
