Israel está al borde de una catástrofe económica, advirtió ayer el ex director general del Ministerio de Finanzas israelí, Yarom Ariav.
“La situación económica en Israel es tan peligrosa hasta el punto de que llevaría a una grave crisis si el gobierno no toma medidas serias para abordar el tema”, dijo Ariav a Ynet.
El asesor económico del Consejo de Seguridad Nacional israelí pidió al gobierno que “actúe lo antes posible para reducir las crecientes cifras de desempleo”.
Ayer, la Oficina Central de Estadística de Israel informó de que el número de desempleados en el país había alcanzado los 1.079.500 ciudadanos, y añadió que la tasa de desempleo del país había aumentado al 23%. Antes del brote de coronavirus, la tasa de desempleo de Israel era del 3,9%, es decir, 180.000 ciudadanos, según los datos oficiales.
La oficina oficial señaló que la tasa de crecimiento económico israelí había disminuido en “6 a 8 por ciento”, lo cual, según la institución, reduciría la calificación crediticia global de Israel.