Los precios del petróleo se dispararon este lunes hasta rozar los 120 dólares por barril y luego cedieron parte del alza, en medio de la intensificación de la guerra con Irán, que ya amenaza la producción energética y el transporte marítimo en Oriente Medio y golpea a los mercados financieros.
El barril de crudo Brent, referencia internacional, subió hasta 119,50 dólares antes de retroceder a 112,98. El West Texas Intermediate (WTI), referencia de Estados Unidos, también llegó a 119,48 dólares y más tarde cayó a 110,17.
El impacto de la guerra sobre infraestructura civil también se agravó. Baréin acusó a Irán de atacar una planta desalinizadora clave para el abastecimiento de agua potable, mientras en Teherán depósitos de petróleo seguían humeando tras bombardeos israelíes. Durante la noche, Irán lanzó además tres salvas de misiles contra Israel, lo que obligó a millones de civiles a correr hacia refugios.
Con el conflicto ya en su segunda semana, la presión sobre los mercados energéticos aumenta porque la guerra afecta a países y rutas esenciales para el flujo de petróleo y gas desde el Golfo Pérsico.
Según la firma independiente Rystad Energy, cerca de 15 millones de barriles de crudo, equivalentes a alrededor del 20% del suministro mundial, pasan cada día por el estrecho de Ormuz.

La amenaza de ataques iraníes con misiles y drones casi paralizó el tránsito de petroleros por ese paso marítimo, ubicado entre Irán y los principales exportadores de la región. A través de esa vía salen cargamentos de Arabia Saudita, Kuwait, Irak, Qatar, Baréin, Emiratos Árabes Unidos e Irán.
Estrecho de Ormuz y riesgo de interrupción del suministro mundial
La menor capacidad de exportación ya obligó a Irak, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos a reducir su producción, mientras sus tanques de almacenamiento comienzan a llenarse. Desde el inicio de la guerra, Irán, Israel y Estados Unidos también han atacado instalaciones de petróleo y gas, lo que profundizó el temor a una interrupción del suministro.
El encarecimiento del petróleo y del gas natural ya se traslada a los combustibles y presiona a otros sectores de la economía. Asia figura entre las regiones más expuestas por su fuerte dependencia de las importaciones energéticas procedentes de Oriente Medio.
La última vez que los futuros del Brent y del crudo estadounidense se ubicaron cerca de estos niveles fue en 2022, después de la invasión rusa de Ucrania. Los mayores costos de la energía alimentan la inflación, deterioran los presupuestos familiares y reducen el gasto de los consumidores, uno de los motores centrales de varias grandes economías.

En Tokio, el índice Nikkei 225 llegó a hundirse más de 7% en las primeras operaciones del lunes. Otros mercados también abrieron en baja. En Estados Unidos, la gasolina regular alcanzó el domingo los 3,45 dólares por galón, unos 47 centavos más que una semana antes, según AAA. El diésel se vendía en torno a 4,60 dólares por galón, con un aumento semanal de 83 centavos.
Chris Wright, secretario de Energía de Estados Unidos, dijo que el precio de la gasolina volverá a ubicarse por debajo de los 3 dólares por galón “dentro de no mucho”.
Analistas e inversores advierten que, si el petróleo se mantiene por encima de los 100 dólares por barril, la economía mundial podría enfrentar un umbral difícil de soportar.
Impacto en gasolina, inflación y mercados por el petróleo por encima de 100 dólares
Autoridades iraníes informaron que los ataques israelíes ejecutados el domingo contra depósitos de petróleo en Teherán y una terminal de transferencia mataron a cuatro personas. El ejército israelí sostuvo que esas instalaciones eran utilizadas por las fuerzas iraníes para abastecer operaciones de lanzamiento de misiles.

Mohammad Bagher Qalibaf advirtió que el impacto de la guerra sobre la industria petrolera crecerá con rapidez y que una interrupción de envíos podría empujar todavía más los precios de la energía.
El gas natural también subió desde el inicio de la guerra, aunque con menos fuerza que el petróleo. A última hora del domingo se vendía cerca de 3,33 dólares por cada 1.000 pies cúbicos, un 4,6% más que el cierre del viernes, cuando cotizaba en 3,19 dólares, después de haber avanzado alrededor de 11% durante la semana pasada.
Los futuros de los índices bursátiles de Estados Unidos caían a primera hora del lunes y anticipaban nuevas pérdidas en Wall Street. El viernes, el S&P 500 retrocedió 1,3%, el Dow Jones llegó a desplomarse hasta 945 puntos antes de cerrar con una baja cercana a 450, y el Nasdaq composite perdió 1,6%.
