La historia, que parecía mostrar un lado amable de Vladimir Putin, regalando un apartamento en Tel Aviv a su antigua profesora, se ha vuelto más compleja con la revelación de que el oligarca Roman Abramovich pagó en realidad por la propiedad.
La conexión perdida entre Putin y su profesora
Mina Yuditskaya-Berliner fue profesora de alemán de Putin en los años 60. Tras mudarse a Israel en 1973, perdió contacto con su antiguo alumno hasta reconocerlo en apariciones públicas durante su ascenso al poder. En 2005, durante una visita de Putin a Israel, ambos se encontraron y desde entonces Yuditskaya-Berliner comenzó a recibir regalos de parte del líder ruso.

Un empleado del gobierno ruso llevó a Yuditskaya-Berliner a visitar apartamentos en Tel Aviv, y finalmente adquirió uno. Se pensaba que Putin había comprado la propiedad, pero documentos recientes muestran que fue Abramovich quien pagó por ella.
El vínculo oculto entre Putin y Abramovich
Los registros revelan que Yuditskaya-Berliner recibió 245.000 dólares de N.P. Gemini Holdings Ltd., una empresa fantasma con sede en Chipre vinculada a Abramovich, el mismo día que compró el apartamento en junio de 2005. Aunque el nombre de Abramovich no aparece en los documentos, filtraciones de un caso judicial en Reino Unido lo señalan como propietario de la empresa.

Un representante de Abramovich afirmó que la gestión del regalo del apartamento fue llevada a cabo por el rabino Alexander Boroda, jefe de la Federación de Comunidades Judías de Rusia, de la cual Abramovich es presidente de la junta directiva. La federación encontró un apartamento adecuado y donantes para Yuditskaya-Berliner, quien vivía en condiciones precarias.
La relación entre Putin y Abramovich bajo el foco
El acuerdo del apartamento parece confirmar la existencia de vínculos financieros entre Putin y Abramovich, algo que el oligarca ha negado en el pasado. Tras la muerte de Yuditskaya-Berliner en 2017, la propiedad fue dejada a la Federación Rusa, que sigue siendo su propietaria.

Abramovich, ex propietario del club de fútbol inglés Chelsea y en su momento la persona más rica de Israel, ha estado bajo presión debido a las sanciones impuestas desde la invasión de Putin a Ucrania. La guerra ha sido un desastre personal para Abramovich, borrando miles de millones del valor de sus activos.
De la Unión Soviética a multimillonario
El oligarca acumuló su fortuna en las industrias del petróleo y aluminio tras la desintegración de la Unión Soviética en 1991.
En 2005, el gigante energético estatal ruso Gazprom pagó 13.000 millones de dólares por la petrolera Sibneft, controlada por Abramovich.
Este negocio permitió al Kremlin de Putin recuperar la influencia estatal en la lucrativa industria energética.
Un giro inesperado en la historia del regalo
La revelación de la participación de Abramovich en el regalo del apartamento a la antigua profesora de Putin añade una nueva dimensión a esta historia, mostrando que los lazos entre el líder ruso y el oligarca van más allá de lo que se conocía públicamente.
Aunque el acto en sí mismo puede parecer generoso, las implicaciones geopolíticas y económicas de esta conexión siguen siendo motivo de preocupación y análisis.