Las petroleras rusas podrán reactivar sus operaciones en Kurdistán tras la resolución de los desacuerdos entre el gobierno federal de Irak y la administración de la región semiautónoma, anunció el jueves el ministro de Energía de Rusia, Sergei Tsivilev.
“Recibimos información clave de las autoridades iraquíes. Tanto el ministro como el primer ministro confirmaron que los conflictos entre ambos gobiernos han sido resueltos”, afirmó Tsivilev, citado por medios rusos.
El ministro destacó que Rusia tiene inversiones en yacimientos petroleros de Kurdistán a través de acuerdos previos con su gobierno regional. No obstante, estos proyectos quedaron paralizados por disputas entre Bagdad y Erbil.
Con el cierre de estas diferencias, Rusia ha sido informada de que los proyectos podrán reanudarse en un futuro cercano. Tsivilev hizo estas declaraciones tras participar en una reunión de la comisión de cooperación comercial entre Rusia e Irak.
Empresas como Rosneft y Gazprom Neft habían desarrollado operaciones en Kurdistán antes de la suspensión por la guerra entre ambas administraciones. Ahora, con las disputas superadas, la región se prepara para reiniciar sus exportaciones de crudo a través del puerto turco de Ceyhan, en el Mediterráneo.
El ministro de Petróleo iraquí, Hayyan Abdul Ghani, señaló la semana pasada que las gestiones para restablecer el flujo de crudo desde Kurdistán estarán concluidas a finales de marzo. Las exportaciones permanecen detenidas desde marzo de 2023 debido a desacuerdos sobre la autoridad para autorizarlas.
La reanudación de las exportaciones sumaría aproximadamente 400.000 barriles diarios al suministro de petróleo. Sin embargo, aún no se ha determinado qué porcentaje se destinará a los mercados internacionales y cuánto se reservará para el consumo interno en Irak.