El enfoque del presidente Donald Trump para reducir los déficits comerciales con los principales socios beneficiará a los exportadores de gas natural licuado (GNL) hacia Asia, según un análisis de Bloomberg Intelligence. Este planteamiento fortalecerá la participación estadounidense en ese mercado.
La Unión Europea ya ha manifestado su disposición a aumentar las compras de GNL estadounidense tras el llamado de Trump a equilibrar el comercio y reducir el superávit que considera inaceptable. Este compromiso se alinea con los objetivos comerciales de la administración estadounidense.
En Japón, JERA, el principal comprador de gas natural licuado del país, evalúa incrementar sus importaciones desde Estados Unidos. Esta medida busca diversificar sus fuentes de suministro y responde al interés de Trump de corregir el déficit comercial con Japón, uno de los mayores socios comerciales de Estados Unidos.
JERA adquiere entre 30 y 35 millones de toneladas de GNL cada año, pero solo 3,2 millones provienen actualmente de Estados Unidos. La mayor parte del producto es importada de Australia, Indonesia y Malasia, países que probablemente perderán cuota de mercado en Asia a medida que Estados Unidos amplíe sus envíos.
China también planea aumentar las compras de GNL estadounidense. De acuerdo con Bloomberg Intelligence, los importadores chinos han comprometido la adquisición de 14 millones de toneladas anuales a partir de 2026, lo que representa un incremento del 50 % en comparación con el récord anterior de 2021.
Otros países asiáticos siguen esta tendencia. Por ejemplo, Bangladesh cerró un acuerdo con Argent, con sede en Luisiana, para recibir 5 millones de toneladas anuales de GNL. Asimismo, PetroVietnam ha adquirido un cargamento de GNL estadounidense con entrega prevista para marzo.
Según Bloomberg Intelligence, este aumento en la oferta podría estabilizar los precios del GNL, manteniéndolos cerca de los 10 dólares por millón de unidades térmicas británicas. Sin embargo, algunos expertos advierten que el incremento en la demanda europea de unas 14 millones de toneladas anuales podría, en cambio, elevar los precios.