Fitch Ratings confirmó la calificación crediticia “A” de Israel y decidió conservar la perspectiva negativa sobre la deuda del país, al advertir sobre un “aumento continuo de la deuda pública” y la persistencia de “riesgos extremos relacionados con la guerra” que podrían afectar el crecimiento.
La agencia sostuvo la nota al señalar que Israel mantiene “una economía diversificada, resiliente y de alto valor agregado, y unas finanzas externas sólidas, frente a una elevada relación deuda pública/PIB, riesgos de seguridad aún altos y un historial de gobiernos inestables que han obstaculizado la formulación de políticas”.
Pese a la ratificación, Fitch indicó que la perspectiva negativa deja abierta la posibilidad de nuevas rebajas. Una reducción en la calificación encarecería el acceso al crédito para el gobierno, las empresas y los hogares.
En su evaluación, la calificadora afirmó que “las operaciones militares recientes y en curso de Israel han reducido en cierta medida los riesgos geopolíticos para las calificaciones y han demostrado una capacidad defensiva altamente efectiva”. Añadió que “la duración y el alcance de la guerra son inciertos, pero nuestro escenario base asume que la guerra actual probablemente reducirá en gran medida la amenaza de Irán para Israel”.
Fitch también identificó como principal amenaza para sus previsiones fiscales una eventual escalada de la guerra. “Una ampliación de la guerra, incluidas operaciones militares a gran escala en el Líbano que implicarían un alto nivel de movilización de reservistas, representa el principal riesgo para nuestras proyecciones fiscales”, señaló.
La agencia estimó además que Israel recortará el gasto militar cuando concluyan las guerras en Irán y el Líbano, aunque ese desembolso seguiría por encima de los niveles previos al conflicto.
