El ministro de Finanzas de Israel, Bezalel Smotrich, asegura que mantiene conversaciones con líderes de la industria y la economía tras el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre un arancel del 17 % a las importaciones israelíes.
El Ministerio de Finanzas informó esta mañana que examina el impacto de la medida impuesta por Washington. La decisión de aplicar gravámenes globales podría generar repercusiones en la economía israelí.
Smotrich destacó que ya contactó personalmente a varios líderes económicos. En la próxima hora, encabezará una reunión con la dirección del Ministerio de Finanzas para evaluar riesgos, identificar oportunidades y definir estrategias de respuesta ante la Casa Blanca y para el fortalecimiento de la industria nacional.
Los productos israelíes enfrentan estos aranceles como parte de una política comercial más amplia que afecta a múltiples países. Jerusalén había solicitado a la administración Trump la eliminación de los impuestos restantes sobre importaciones estadounidenses, pero la gestión no obtuvo resultados.
El gobierno israelí estudia las consecuencias de estos aranceles en el comercio internacional. La medida podría modificar dinámicas económicas y afectar a diversos sectores, según fuentes del Ministerio de Finanzas.
Expertos económicos y representantes empresariales participarán en una reunión clave esta mañana. El análisis se centrará en los efectos de la decisión y en posibles líneas de acción para mitigar su impacto.
Una respuesta coordinada entre el Ministerio de Finanzas y organizaciones empresariales está en desarrollo. La Asociación de Fabricantes de Israel y la Federación de Cámaras de Comercio de Israel (FICC) trabajan en conjunto para encontrar soluciones ante los nuevos gravámenes.
Trump lanzó una ofensiva comercial con aranceles dirigidos a múltiples importaciones, incluidos los productos israelíes, que ahora enfrentarán un impuesto del 17 %. Según el mandatario, la medida busca corregir desequilibrios económicos que han persistido por décadas.
Desde el Jardín de las Rosas, Trump presentó estos aranceles como un hito patriótico, proclamando el “Día de la Liberación”. Acompañado por su gabinete y trabajadores de sectores clave como acero, petróleo y gas, el presidente acusó a aliados y adversarios de aprovecharse económicamente de Estados Unidos.
China encabeza la lista con un arancel del 34 %, seguida por la Unión Europea con un 20 % y Japón con un 24 %. Reino Unido, pese a su estatus de aliado, enfrentará un gravamen del 10 %. Israel tampoco logró una excepción a pesar de gestiones diplomáticas.
Para contrarrestar la medida, Smotrich eliminó a inicios de semana todos los aranceles sobre productos estadounidenses. A pesar de esta acción, la administración Trump mantuvo su postura y no modificó la política arancelaria.
El presidente justificó la escala de tarifas con el argumento de justicia económica. Según sus declaraciones, los aranceles estadounidenses representan solo la mitad de los impuestos aplicados a productos norteamericanos en otros países. “Nos han saqueado durante demasiado tiempo”, afirmó, asegurando que la nueva estrategia fortalecerá la economía nacional.
Trump presentó el plan como un logro significativo para la industria estadounidense y un paso firme hacia la recuperación económica. La audiencia, conformada por trabajadores industriales, reaccionó con entusiasmo y muestras de apoyo.
El nuevo esquema arancelario podría intensificar disputas comerciales y modificar relaciones con socios estratégicos. Israel, afectado por la medida, deberá replantear su estrategia comercial ante un panorama en transformación.