Un informe difundido el miércoles por un instituto independiente de Jerusalén anticipa que en 2025 el incremento anual de la población, por primera vez desde la creación del Estado, quedará por debajo del uno por ciento. El Centro Taub calculó una subida de 0,9 por ciento.
“Esta es una cifra muy inusual”, afirmó el Prof. Alex Weinreb, director de investigación del Centro Taub y especialista en demografía. La oficina del censo informó que en 2024 el crecimiento bajó a 1,1%, tras 1,6% el año previo y 2,2% en 2022. También citó 1981 y 1983.
El Centro Taub señaló que, desde 1948, solo dos años registraron un alza anual inferior al 1,5%: 1981, con 1,42%, y 1983, con 1,35%. La previsión de 0,9% para 2025 marca un umbral que el país no había cruzado en toda su historia moderna, según el estudio.
Weinreb relacionó el freno con tres elementos: más Muertes; crece el grupo que alcanza los 70 y 80 años; saldo migratorio en negativo; y caída de la tasa de fertilidad, medida por nacimientos por mujer. “Estamos al inicio de una nueva era de desarrollo demográfico en Israel”.
El investigador añadió: “El período de aumento natural récord ha pasado, y eso va acompañado de un equilibrio migratorio menos estable e incluso negativo, dos factores que suponen una clara ruptura con los patrones del pasado”. Para el centro, esa combinación redefine el aporte de nacimientos y movimientos de población.
El informe indicó que Israel mantiene tasas de natalidad elevadas frente a otros países occidentales, sin grandes variaciones recientes, aunque la fertilidad desciende. En paralelo, la mortalidad sube de forma paulatina. El envejecimiento explica parte del cambio observado en la dinámica poblacional durante los últimos años, según Taub.
En materia migratoria, el Centro Taub reportó que 2024 cerró con saldo negativo por cuarta vez en un siglo: 26.000 personas más salieron al extranjero de las que se instalaron en el país. Para 2025, el instituto prevé que la diferencia ascienda a 37.000 en su cálculo anual.
La mayoría de quienes emigran son israelíes nacidos fuera de Israel, y un tercio no figura como judío. El centro estimó que la salida entre no judíos multiplica por 8,1 la de los israelíes judíos, nazcan o no en el país. Aun así, también crece la emigración de judíos.
Las cifras reflejan un “cambio significativo” en el origen del aumento poblacional, indicó el estudio. Durante años, alrededor del 80% procedía del crecimiento natural. Ahora, la baja de la fertilidad y el alza de muertes asociada al envejecimiento otorgan a la migración un peso mayor en el balance.
La Oficina Central de Estadísticas difundió a inicios de semana un informe con una ligera baja de la esperanza de vida. Para 2024, la CBS estimó 81,3 años en los hombres, por debajo de 81,7 en 2023. En las mujeres calculó 85,4, frente a 85,7 del año anterior.
Esas cifras excluyeron a las personas que murieron durante la guerra de Gaza, que seguía en curso en ese momento. La CBS señaló que ya aparecieron retrocesos parecidos en otros periodos. El Centro Taub vinculó esa tendencia al ascenso gradual de la mortalidad según su evaluación para 2024.
