Las restricciones impuestas por Israel sobre su espacio aéreo durante la guerra seguirán vigentes, en principio, hasta el 16 de abril, salvo que la situación de seguridad cambie en las próximas semanas.
La prórroga responde a la extensión de un “aviso técnico a los aviadores” (NOTAM) por parte de las autoridades aeronáuticas israelíes. Este tipo de notificación informa a pilotos, tripulaciones y demás usuarios del espacio aéreo sobre avisos de seguridad esenciales, entre ellos limitaciones operativas, restricciones aeroportuarias y otras condiciones que afectan la actividad aérea.
El espacio aéreo israelí permanece cerrado para la mayor parte del tráfico comercial regular desde el 28 de febrero, fecha en la que comenzaron los ataques conjuntos con Estados Unidos contra Irán. Desde su reapertura parcial a inicios de marzo para facilitar vuelos de repatriación, únicamente las aerolíneas israelíes han podido operar bajo un programa restringido de guerra.
“Nos gustaría aclarar que no hay ningún cambio en la situación del espacio aéreo de Israel”, señaló la Autoridad de Aeropuertos de Israel en un comunicado. “El NOTAM publicado hoy es una prórroga técnica de la situación existente desde el inicio de la Operación León Rugiente, y puede actualizarse, acortarse o ampliarse en cualquier momento, incluso a diario y de acuerdo con la evolución de los acontecimientos”.
El NOTAM activado tras el cierre del espacio aéreo impide que las aerolíneas extranjeras operen vuelos con salida o llegada al aeropuerto Ben Gurión, en Tel Aviv. A esto se suman advertencias emitidas por organismos de seguridad aérea de la Unión Europea y de Estados Unidos contra los vuelos en la zona.
