Las exportaciones estadounidenses de productos refinados marcaron en marzo su nivel más alto desde que existen registros de Kpler, impulsadas por la crisis de suministro desatada por la guerra con Irán y el cierre casi total del estrecho de Ormuz.
La interrupción del tráfico en ese paso estratégico, por donde circulan exportaciones de crudo y combustibles equivalentes a una quinta parte del consumo mundial, ha obligado a Europa, Asia y África a buscar suministros alternativos para compensar los déficits. La pérdida de esos volúmenes también ha provocado recortes de producción en plantas de esas regiones, fuertes alzas de precios y una amenaza de desaceleración económica.
Según los datos del servicio de seguimiento de buques Kpler, los envíos estadounidenses de productos petrolíferos limpios —entre ellos gasolina, nafta, diésel y combustible para aviones— alcanzaron unos 3,11 millones de barriles por día en marzo, frente a aproximadamente 2,5 millones en febrero. Es el mayor volumen mensual registrado por la firma desde 2017.
Europa absorbió buena parte del incremento. Las exportaciones de combustible desde Estados Unidos hacia ese mercado crecieron casi un 27% intermensual y llegaron a 414.000 barriles por día. En Asia, los envíos se más que duplicaron hasta 224.000 barriles por día, mientras que en África se dispararon un 169% hasta 148.000 barriles por día.
“Estos flujos reflejan la escasez global de suministro que está atrayendo barriles desde el centro de exportación de la Costa del Golfo de Estados Unidos”, afirmó el analista de Kpler Matt Smith.
“Cuanto más se prolonguen las perturbaciones en el estrecho de Ormuz, mayores serán las dislocaciones a nivel global, lo que obligará a abrir nuevas rutas comerciales”, añadió.
Durante el mes pasado, las refinerías estadounidenses enviaron volúmenes récord por trayectos poco habituales, incluidas rutas desde la Costa del Golfo hacia Australia. También mercados de Estados Unidos que normalmente dependen de importaciones comenzaron a despachar combustible hacia Europa y otros destinos.
Uno de esos casos se registró en la Costa Este estadounidense, desde donde salieron hacia Europa cerca de 72.000 barriles diarios de productos petrolíferos limpios en marzo. Ese nivel fue el segundo más alto en los registros de Kpler, solo por detrás del pico de 84.000 barriles por día anotado en septiembre de 2024. Habitualmente, esa región de Estados Unidos importa diésel desde Europa.