Las principales compañías petroleras anticipan una reducción en los ingresos derivados del gas natural licuado (GNL) debido a la estabilización de los precios tras un periodo de alzas prolongadas, según el *Financial Times* y diversos analistas.
Entre las empresas más expuestas a este escenario se encuentran Shell, BP, TotalEnergies, Exxon y Chevron, que han obtenido grandes beneficios gracias a la volatilidad en los precios desde febrero de 2022. Un comerciante de GNL señaló al Financial Times: “La volatilidad ha disminuido en los últimos meses y este año comienza con niveles más bajos que en años anteriores”.
David Hewitt, consultor de Hewitt Energy Perspectives, explicó al medio que la estabilidad en la volatilidad representa un desafío para los operadores de GNL, ya que dificulta obtener beneficios excepcionales, independientemente de la calidad de su gestión. Según Hewitt, el GNL es un componente clave de los ingresos para las grandes petroleras, particularmente en Europa.
El comercio de GNL ha sido un factor decisivo en los resultados financieros de estas empresas durante los últimos tres años. Datos de Citi indican que en 2023, el 21% del flujo de caja de Shell provino del GNL, seguido por Chevron con un 18%, TotalEnergies con un 14% y Exxon con un 12%. BP registró la proporción más baja, con un 10%.
A futuro, la situación podría complicarse aún más. Analistas prevén un excedente de GNL hacia finales de la década, con Rystad Energy situando este exceso en 2027. Además, ING estima que el aumento de la capacidad de exportación de Estados Unidos y Qatar incrementará la oferta global en más del 45% para 2030, superando los 950 mil millones de metros cúbicos.